TERCERA ENTREVISTA-Aburrimiento

 Siendo jóvenes, ¿no os aburrís llevando este estilo de vida?

A veces nos aburrimos, pero yo creo que cada vez menos.

Estudiáis, trabajáis y la mayor parte del tiempo habláis de cómo llevar a cabo tareas altruistas y cómo mejorar vuestro comportamiento para alcanzar la santidad

Sí, para mucha gente es aburrido. Pero no pretendemos ofrecer un modelo de vida al conjunto de la sociedad convencional. El monasticismo lo que pretende es influir el comportamiento al cultivar otros valores éticos. Nuestro estilo de vida promueve la mejora relativa de la sociedad convencional. Nosotros somos personas que, por temperamento, nos adaptamos más a este estilo de vida. Somos una minoría.

Otros piensan que despreciáis a quienes sienten de forma diferente.

Nada de eso. Cada cual tienen su temperamento y hace su elección.

En todo caso, hay vida sexual...

Menos que en el mundo exterior. La gran confianza entre nosotros y la inexistencia de agresión o reserva podría hacer pensar que entre nosotros el sexo no tiene límites. Pero no es así. Tenemos la regla de la no solicitación masculina y de que las mujeres no practiquen sexo compasivo. De modo que la vida sexual aquí, aunque se produce, no es más activa que en el mundo convencional. También toleramos e incluso promovemos la homosexualidad como forma de consuelo físico y ruptura de prejuicios.

¿El mayor incentivo para vivir en vuestra comunidad es la bondad?

Sí, la vida bondadosa es la mayor recompensa. Constantemente exploramos cómo ofrecernos amabilidad, afección y consuelo unos a otros. Eso es un poco como aprender un rol, como el método stanislavski. Ser santos y santas no es tan fácil. Resulta imposible si no tienes un temperamento adecuado y resulta aún más imposible si no tienes una idea clara de lo que buscas. Pero incluso así es muy difícil hacerlo bien del todo. Nuestro gran enemigo es el histrionismo. En las sesiones tratamos de explicar lo que es la interiorización del rol de la santidad. Siempre recomendamos ser muy prudentes, de modo que mucha gente dice que somos "fríos" porque tratamos de contener el histrionismo. En las sesiones analizamos las emociones que experimentamos y cómo podemos mejorarlas. Para los que estamos metidos en esto puede ser incluso apasionante, una especie de ajedrez emocional.

Entonces, os amáis unos a otros. ¿Cómo os dais cuenta de ello?, ¿cómo lo disfrutáis?

Pues eso. Es sutil. A veces nos tomamos libertades, como llevar a alguien aparte porque queremos hacerle confidencias. Los amigos íntimos se lo cuentan todo, con calidez y sensibilidad. Tales intervenciones personales son muy valoradas. Ocurre a veces que alguien es muy tímido, que no se atreve a sincerarse. Se habla de ello. Hay personas que piensan que no lo necesitan. A nadie se le reprocha que sea "reservado" en la medida en que su conducta sea bondadosa. Otra cosa son los secretos y las ocultaciones deliberadas, eso sí supone un problema. En nuestras reuniones chismorreamos sobre estas cosas de forma sincera y expresa, sin ocultaciones. Y para algunos es como leer una novela, como vivir en novela. Para otros, en cambio, puede parecer desagradable, aburrido. Esas personas no son las que se adaptan a nuestro estilo de vida.

En Internet se ven algunas de estas cosas, pero, de todas formas ¿por qué no nos das un ejemplo de ese tipo de intervenciones y cómo abordáis esas cuestiones en vuestras sesiones?

Las sesiones las hacemos después del trabajo, normalmente por la noche. La gente a veces trae cosas escritas en papelitos.  A veces hay varios asuntos a tratar, otras veces no hay ninguno. Como siempre hay algún coordinador, o "gurú", este siempre tiene un tema a mano, sin entrar en las cuestiones personales. Pero suelen aparecer cosas personales. Un ejemplo que puedo darte se produjo hace unos días, cuando una mujer joven se mostró muy emocional, incluso lloró, porque se veía a sí misma como una persona vulnerable e insignificante, y que pensaba que tampoco entre nosotros era muy valorada. Le explicamos que nosotros no valoramos a las personas, que no las evaluamos por su utilidad. Que debía aceptar sus cualidades y el afecto, la amabilidad y la bondad que le dábamos. Pero insistía en que no recibía tanto como esperaba. Alguien dijo entonces que podía hacerse un trabajo para que ella expresara una actitud más comunicativa. Ese tema dio mucho de sí. Se tomaron notas, se llegó a ciertas conclusiones y la mujer comprendió que ella nos importaba. Reaccionó también con humildad, rechazando el amor propio -que es otro de nuestros grandes enemigos- y aprendiendo a mejorar su conducta. Abordamos también la cuestión del comportamiento dependiente. Utilizamos términos de la psicología, pero no pretendemos hacer tarea psicológica desde el punto de vista científico. Es lo mismo que con Alcohólicos Anónimos, que no eran psicólogos quienes lo abordaron.

O sea, se trataba de una chica tonta y poco atractiva, que se sabía marginada porque no aportaba nada a la gente.

Indudablemente, para cada persona hay personas que son más o menos atractivas. Por eso debemos profundizar en la humildad. No recibir interés de los demás, no ser importantes para nadie. Hay casos de personas mentalmente débiles o con rasgos de conducta incluso maniacos. Pero todo eso puede corregirse. Y no hay que olvidar que ese tipo de personas son las más motivadas para vivir en una comunidad sin agresión. Las personas más brillantes a veces se impacientan, pero creo que es porque no comprenden exactamente nuestro estilo de vida.

Una expresión que ustedes manejan habitualmente es la de "consuelo". Algunos incluso dicen que ustedes son una comunidad que existe para consolarse unos a otros.

El consuelo o la resignación son respuestas posibles a la desgracia. No siempre es posible reparar el daño o proporcionar bienes. Para muchas personas el consuelo es importante. Y para que el consuelo sea eficaz hemos de perfeccionar nuestro estilo de comportamiento, nuestra actuación. Es fácil darse cuenta de cuando se cae en el histrionismo, la sobreactuación o el ritual. Todo eso ha de evitarse.

Ustedes utilizan mucha terminología que procede de la psicología, pero se niegan a considerar que la psicología pueda ser el equivalente de una nueva religión.

Los psicólogos, de Sigmund Freud en adelante, eran hombres sometidos a su época, a sus prejuicios, a sus condicionamientos profesionales. Eso es natural. Pero nos han aportado por encima de todo un vocabulario. Nada es más importante en el avance de la civilización que el lenguaje simbólico. Cuando Freud inventa términos como "inconsciente", "libido", "represión" está dando pasos de gigante en las relaciones humanas. Poder nombrar algo, referirse a ello de forma específica, permite poder afrontar nuevas realidades. Nosotros utilizamos muchos conceptos que facilitan las relaciones humanas. Podemos hablar de "rol", podemos hablar de "caridad", podemos hablar de "ego". Supongo que con el tiempo nosotros también haremos nuestras propias aportaciones. Pero, de momento, es mucho lo que recibimos del ámbito de la psicoterapia. Por ejemplo, el trastorno de personalidad dependiente o el trastorno de personalidad histriónico son muy importantes. Cuando las personas que han sufrido llegan a un ámbito donde no se sienten acosadas ni hostilizadas, pueden sentir un deseo incontrolable de verse atendidas, consoladas, confortadas. Eso genera fenómenos de "dependencia" o "histrionismo". Al nombrar estos términos, la persona en concreto identifica fácilmente dónde está el problema. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Monotorización de los gestores

DESEO HOMOSEXUAL

CÓMO ME HICE RELIGIOSO