VIDA COTIDIANA

 Todos llevaban diarios en los que anotaban lo que consideraban importante. Existía algo parecido a un líder, que se llamaba Miguel. Les dijo que a partir del día siguiente, cuando llegaran los voluntarios, comenzaría, quizá, una etapa decisiva. En todo caso, era importante anotar todo lo que pudiera ser de interés.

Marimar se consideraba satisfecha con los días transcurridos. Se sentía muy apoyada por Miguel y experimentaba confianza con los otros cuatro compañeros creyentes. 

Miguel compartía muchas cosas con los demás, aunque alguno consideraba que pensaba demasiado las cosas. 

Marimar pensaba, por su parte, que ella sufría algo parecido al "trastorno de personalidad dependiente". El saberlo, y compartirlo con los compañeros creyentes, la ayudaba mucho. También existía el "trastorno de personalidad histriónico". Miguel ponía mucho énfasis en evitar el histrionismo en general.

Sentirse una persona trastornada le hacía solicitar ayuda. Pero solicitar ayuda implica sentirse inferior a los demás. Necesitar de ellos más de lo que ellos necesitan de uno causa vergüenza.

En una de las reuniones, Miguel tomó nota del sufrimiento que esto significaba para Marimar y al día siguiente creyó haber hallado una solución: por una parte, al solicitar ayuda, afecto y comprensión de las personas benévolas próximas, ella les estaba dando la oportunidad de poner en juego sus cualidades prosociales -benévolas, altruistas, amables- y este "poner en juego" suponía una especie de espectáculo y una fuente de moderado placer para el que actúa. Todos podían disfrutar de ese espectáculo, como de una representación teatral. Lo importante era hacerlo bien: evitar, precisamente, el histrionismo.

  La benevolencia debe evitar la condescendencia por el contenido histriónico y por tanto insincero que tal condescendencia manifiesta.

  Hay que recordar siempre la importancia de la humildad, que casi siempre se opone al histrionismo.

  Es muy importante ver siempre el comportamiento desde un punto de vista dramatúrgico. Confortar a una persona en situación de vulnerabilidad -por ejemplo, alguien que es consciente de un trastorno de dependencia o histrionismo- es un gran momento como representación dramática. Hay que hacerlo con humildad, naturalidad y "sencillez".

  Cuando Miguel habló de aquello, alguien quiso profundizar en lo de la "sencillez". Y es porque se trataba de una expresión muy habitual, que parece referirse a algo que todos estiman, pero que no queda tan claro qué es. Está claro que tiene que ver con la humildad y la brevedad, pero...

  Miguel agradeció la observación y tomó nota. Después de escribir "¿qué quiere decir exactamente "sencillez en el trato"? se quedó mirando la escritura en el papelito y pareció dudar. Porque, en su casuística, no recordaba tener nada preparado al respecto.

  Entonces es importante. Y todos se pusieron a anotar. 

  Después, se pusieron a especular, a dar sus opiniones. Está claro que, aparte de ser benevolentes, humildes, afectuosos y amables, también todos querían ser "sencillos".

  Si dudáis, no habléis demasiado pronto. Reflexionad un poco, apuntó Miguel.

  Se esforzaban en reflexionar. 

  Una persona sencilla... aparte de humilde, benévola y amable...

  Busca expresarse de forma que se le comprenda con facilidad. 

  Podría ser.

  Pongamos por caso, dijo uno, que alguien ha cometido un error. Se ha encolerizado o ha dicho algo que no debía. O que ha hecho algo que considera que en el mundo convencional se juzgaría como ridículo... O ha tenido una rumiación.

  Entonces, el compañero creyente, le pregunta si se siente incómodo y quiere su apoyo o consuelo...

  No. Preguntarlo podría ser redundante... Hay que evitar la redundancia.

  Supongamos que yo he tenido un comportamiento histriónico. Me sentía sola y me he puesto a hablar de forma innecesaria... Y tú te has sentido molesto...

  Yo solo puedo haberme sentido molesto porque me preocupo por ti. Porque sé que, normalmente, no querrías comportarte de forma histriónica. Entiendo que... algo no va tan bien como debería.

  Debes decir: estás teniendo un comportamiento histriónico.

  Suena duro...

  No para nosotros. Nosotros estamos aprendiendo a expresarnos. Eso es sencillez.

  ¿Y si yo considero que no me he comportado de forma histriónica?

  Podría ser importante. Quiero decir, que si no os ponéis de acuerdo en ello... habría un caso grave de incomunicación...

  En cualquier momento podemos tener arrebatos de ira. O comportarnos con reserva, histrionismo, dependencia, condescendencia, ironía...

  O utilizar lenguaje poco preciso.

  Cada uno de esos incidentes exige una intervención. Estamos en una comunidad para la mejora del comportamiento. La mejora del comportamiento es... nuestra religión.

  Aunque parezca que nos hemos alejado del asunto de la "sencillez", ésta implica cierto grado de franqueza.

  Es importante que nadie dude de los pensamientos ajenos. Que nadie piense que ocultamos algo a los demás.

  Si yo creo que te has comportado de forma errónea... Y si no nos ponemos de acuerdo...

  Yo creo que el asunto es lo suficientemente importante como para tratarlo como incidente. Quiero decir, que exige intervención. Hasta ahora, no hemos tenido incidentes de ese tipo.

  Pero tampoco abordamos estas cuestiones tan profundamente... No estamos señalando tanto los errores.

  Quizá no los cometemos...

  No debemos ser tan optimistas. La mayor parte de nosotros somos personas con problemas... digamos que con poco éxito social, con pocas habilidades sociales. 

  Yo me sentía solo porque era consciente de ser aburrido. Aquí me siento mejor, me siento más apreciado porque... bueno, porque sois "sencillos". Humildes, benévolos, amables...

  Sí, el ser aburridos, el aburrirnos no suele suponer un problema. Tenemos un televisor.

  Otro problema es que podemos sentirnos acosados porque todo el mundo está pendiente de todo el mundo.

  Pero si esto es una dramaturgia... todos estamos en el escenario. Somos actores, autores y críticos.

  Es preciso perfeccionar la benevolencia. Solo una benevolencia fuera de toda duda... nos aporta la confianza que necesitamos.

  No debemos ocultar los defectos y debemos aceptar que algunos pueden tener más defectos que otros. Pero nadie debe dejar de apoyar a los demás en mejorar su "representación".

  Ayudaría seleccionar ejemplos. Completar una casuística. Por ejemplo, la literatura, el cine... hay muchos casos que podemos poner como ejemplos de situaciones mejorables.

  Tenemos que tener mucho cuidado con situaciones graves, como los celos, la posesión... Una persona que se siente necesitada de atención y observa que otra persona, más atractiva, recibe más atención...

  Pero una persona humilde, debe aceptar que tal vez sea menos atractiva...

  Es muy importante considerar la buena intención. Si queremos vivir en una sociedad sin agresión es fundamental detectar la maldad, el deseo de hacer daño. Ante todo, si erradicamos la maldad tendremos la seguridad de poder ayudarnos a corregir los errores.

  Hasta el momento, creo que podemos considerar erradicada la maldad dentro de nuestra comunidad. Creo que no hay comportamientos agresivos, que nadie actúa intencionadamente para causar daño a otros.

  Pero la bondad aún no es lo suficientemente perfecta. No siempre acertamos a ser amables

  Ser amables, benévolos, tratar de hacer siempre agradable la vida de quienes nos rodean. Nunca ser histriónicos, nunca presionar. Nunca juzgar. Juzgar implica evaluar y condenar. Evaluar no es juzgar. Evaluar, ponderar, empatizar... Todo esto debemos acostumbrarnos a hacerlo. El objetivo es la prosocialidad.

En la prosocialidad está todo: el comportamiento prosocial genera confianza, la confianza permite la cooperación efectiva en todos los ámbitos.

No ser agresivos es también no ser competitivos, no ser asertivos.

Tenemos que aprender a convertir todas estas afirmaciones dispersas, orientativas en una totalidad de estilo de vida. probablemente lo que los antiguos llamaban "ethos".

Recordemos que las religiones compasivas, que deben ser tradiciones inspiradoras, creaban conceptos referidos a estados mentales. como Gracia, Espíritu Santo. Por ejemplo, los anabaptistas alemanes tenían el término "Gelassenheit", que es algo así como equilibrio o moderación.

Virtud es un concepto más apropiado a muchas valoraciones. Virtud prosocial podría ser un término útil.

Yo propongo, incluso, que probemos a utilizar jaculatorias como apoyo a seguir el ethos, el estilo de vida o referente emocional global de conducta. Por ejemplo, palabras como "caridad y amor".

  Quizá sería una buena idea eso de utilizar la expresión "amor y caridad" a modo de saludo, de jaculatoria. En inglés sería quizá "love and mercy". ¿Podría ayudarnos?

¿Podría ser un primado psicológico útil?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Monotorización de los gestores

DESEO HOMOSEXUAL

CÓMO ME HICE RELIGIOSO