ESTRELLA Y LA PERIODISTA

 -Bueno, Estrella, al fin nos conocemos... He estado hablando un rato con Mirta... Bueno, tengo mucho trabajo y no puedo dedicarte mucho tiempo. Nuestro productor y nuestros servicios jurídicos no ven problemas en que cuentes tu historia. Si yo doy mi aprobación, lo anunciaremos mañana. Tenemos una asombrosa historia de una chica que, inspirada por el movimiento por la mejora de la conducta...

-¿Tenéis que mencionar al movimiento? Ellos me han rechazado.

-Luego añadimos que te han rechazado. Al final. Pero el movimiento conductista se está poniendo de moda, y todo lo que los señale como secta y tal, vende. Mucha gente les tiene ojeriza.

-Vale. Pues entonces apareceré como una chica tonta... que he sido abducida por una secta... que la rechaza.

-Eres muy guapa, Estrella. ¿Estás dispuesta a pasar por peluquería y vestuario?

-Bueno... ¿qué me vais a hacer?

-Pues ponerte un vestido... Al fin y al cabo, quieres casarte con un millonario para hacer obras de caridad ¿no?

-Ya, bueno. ¿En plan concurso de belleza?

-Claro. Te expones. Nada exagerado.

-OK. Vale, claro...

-Oye, la verdad es que haces un efecto muy original. Igual te conviertes en una estrella...

-Las estrellas suelen casarse con millonarios...

-No es oro todo lo que reluce, cuidadito...

-Ya sé, ya sé...

-¿No tienes representante, o un portavoz o un comunicador?

-Estoy empezando en el mundo del espectáculo... Cuca.

-Claro, contabas con los conductistas, pero te han rechazado...

-Sí, y quiero tener la oportunidad de explicar por qué...

-Vamos a ver. Tú vas a grabar un mensaje de unos treinta segundos. Ahí contarás tu rollo. Podemos grabarlo en varios intentos hasta que quede bien. Después yo, en la mesa, le doy la voz a los colaboradores...

-Uff, los colaboradores...

-Son útiles, conectan con la gente. Y son baratos... Bien, les doy la voz para que te pongan a parir... Y cuando pasen unos minutos (y la publicidad), entonces te hacemos entrar en persona. Y la gente en el plató aplaudirá, gritará...

-Qué horror...

-Es el mundo del espectáculo... Si te echas a llorar, mejor, incluso...

-Casi seguro que me echaré a llorar...

-Bueno, pues no lo hagas...

-Lo tengo que hacer...

-No, no tienes por qué, no seas cabezota... Podemos tomar otro formato.

-Quiero la mayor repercusión. Si tengo que llorar, lloraré.

-Bueno, ten mucho cuidado con tus manos. Nada de tocarte las narices, ni rascarte... Te estarán observando cada movimiento...

-Claro...

-A mi programa viene mucha gente rara... pero así, como tú, sin tatuajes ni nada...

-Será una mártir echada a los leones, qué le vamos a hacer...

-Mmm... Si lo hacemos bien, eres tan original...

-Me preocupa el tema del dinero y todo eso. Leí sobre un concurso que hicieron en Estados Unidos hace tiempo: casarse con un millonario. Luego resultó que el tipo no era millonario.

-Bueno, en eso no podemos ayudarte...

-Pues entonces no hay trato. Me expongo para que me asesoréis.

-No podemos investigar si el tipo tiene o no dinero de verdad...

-Pero conocéis a mucha gente. Seguro que conocéis a quién puede comprobar si alguien tiene dinero o no. Además, hay contratos prematrimoniales, cuando se casa una modelo con un famoso actor y convienen tantos millones...

-Bueno, podemos hacer un llamado. Una vez se conozca tu caso...

-No habrá boda si no tengo la seguridad de que habrá dinero.

-Bueno, mira, tú te expones y generas interés, y de ahí en adelante todo es posible.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Monotorización de los gestores

DESEO HOMOSEXUAL

CÓMO ME HICE RELIGIOSO