POCO DINERO
-¿Vosotros os consideráis una pareja representativa de la vida en el segundo círculo de la mejora de la conducta?
-Bueno, conocemos a alguna otra pareja parecida a la nuestra.
-¿El formar una comunidad os incentiva a donar todo vuestro dinero a causas humanitarias?
-Desde luego. No lo haríamos de la manera en que lo hacemos si no recibiéramos la compensación de la vida social con los otros creyentes. Es muy probable que estemos recibiendo compensaciones emocionales parecidas a las que siempre han sido habituales dentro de las congregaciones religiosas... pero con la ventaja extraordinaria de que no necesitamos creer en seres sobrenaturales. Si se piensa bien, es un privilegio que nos ha tocado vivir.
-¿Cuánto donáis?
-Tenemos una niña y una hipoteca, y nuestros sueldos no son muy altos. Solo podemos donar, por tanto, el 15% de nuestros ingresos. Es todo lo que tenemos.
-¿Os priváis de comida, por ejemplo?
-Tenemos alimentación vegana, muy nutritiva pero económica. En la comunidad recibimos asesoramiento al respecto.
-¿Vuestra hija entiende que seáis tan pobres, que no tenéis dinero ni para tomaros un café ni compraros ropa nueva?
-Sí, pero además tenemos la suerte de que en la comunidad hay otras familias con niños de edad parecida. Es como si ella tuviera hermanos, y se trata de niños que se crían en un entorno de amor. Ella es muy feliz sin juguetes ni ropa nueva. Entiende que no podemos darle caprichos. Es feliz con el amor que le damos y sus amigos, y sus tíos y sus tías... Proporcionar afección es gratis y la práctica de la vida prosocial lo facilita.
-¿Preferiríais vivir en comunidad, como los que están en el primer círculo?
-No vemos ningún incentivo personal para ello. De todas formas, solemos recibir gente en nuestro piso, aunque no es muy grande. En nuestra ciudad seremos unos cuarenta o cincuenta, en el segundo y tercer círculo.
-El tercer círculo solo dona una parte de su dinero para el ocio. Pero de forma sistemática, así como coopera en otras tareas. ¿No hay una diferencia en el trato con ellos?
-No, realmente. Y es bueno que sea así. Cada cual toma su opción personal.
-¿Pasáis vuestro tiempo dedicado a la vida de la comunidad, igual que sucede en una congregación religiosa?
-Sí, funciona de forma muy parecida. Tenemos todo lo bueno de las congregaciones religiosas, pero nada de lo malo. Es así como tienen que ser los procesos evolutivos: copia con modificación.
-¿Os sentís más felices?
-Desde luego. Ya antes lo éramos, pero ahora es mucho mejor. Cada día suceden cosas, cada día conocemos gente nueva estupenda. Y vemos crecer el movimiento, vemos... nos sentimos participativos...
-¿Qué pensáis de los matrimonios por amor?
-A nosotros no nos molestan. Los que se oponen a ellos es porque piensan que harán daño reputacional. Pero otros piensan que ayudan mucho a dar a conocer el movimiento.
-Habiendo tantas diferencias en la forma de vida dentro de la comunidad ¿nunca hay disputas?
-Estamos todos de acuerdo en nunca disputar. La base del cambio de conducta es la benevolencia activa y la caridad.
-¿Os afectan las burlas y las críticas negativas?
-Son muy soportables. Son muy previsibles. Están sobradamente compensadas por la vida social en el entorno del estilo de vida.
-¿No militaríais si no contarais con las recompensas afectivas?
-No. Pero las recompensas afectivas son bastante sutiles. Es el estar todo el tiempo ocupado, el saber que estás haciendo lo correcto, el sentirse partícipe de un fenómeno social importante. Los encuentros sociales tienen su importancia, pero como pareja con una niña pequeña, la mayor parte de nuestras gratificaciones emocionales las seguimos recibiendo en la vida familiar. No hemos perdido nada y hemos ganado mucho. Solo que no tenemos dinero.
-Y al mismo tiempo, ahora estáis protegidos de la indigencia si hubiera una desgracia. Por ejemplo, si se os quema la casa o viene una crisis y os quedáis sin trabajo... ahora la comunidad opera como una familia extensa.
-Claro. Siempre hay pequeñas ventajas prácticas. Pero también hay inconvenientes prácticos. A mí, por ejemplo, me gustaba tener automóvil. Y me siento raro si me encuentro con alguien en la calle y nos sentamos a hablar... pero no tengo para pagarme un café.
-Que os quede bien claro que el entorno de benevolencia es la mayor gratificación. Y se experimenta también a nivel interno, en soledad. Puede evocarse... de forma parecida a como se evocaba en las creencias en seres sobrenaturales y en el recurso a la oración. Creemos que el efecto es parecido.
-Quizá no tenga mucho sentido que tengáis todo el tiempo que imitar a las religiones.
-Las religiones llevan milenios existiendo, se han originado de forma natural a partir del comportamiento humano, de la naturaleza humana. Yo sí encuentro lógico que tratemos de imitar todo lo positivo de la religión cristiana que es, probablemente, la que más éxito social ha tenido. Lo que hay que hacer es asumir sus irracionalismos heredados de la tradición. Superarlos, reemplazarlos. Todo mediante prueba y error.
-La base es la benevolencia.
-Sí, el control de la agresión. La benevolencia, la caridad y las cualidades conductuales que han de conllevar. Por una parte, los actos altruistas y la visión ideológica, pero, por encima de todo, el trabajo conductual: la humildad, la amabilidad, el control del lenguaje, la afección, el control de los excesos histriónicos. Puede hacerse. Si tienes claros los objetivos y existe una comunidad de apoyo que trabaja en el mismo sentido, puede hacerse.
-Nunca se había intentado. Como nosotros, no...
-Pero mucha gente lo encuentra difícil, o absurdo...
-Solo aspiramos a conformas una minoría activa, con un estilo de vida consolidado. Así impulsaremos la mejora moral, la evolución de toda la sociedad que se producirá, naturalmente, en un sentido imprevisible.
-Lo importante es la motivación. Tú puedes estar a favor de hacer cosas buenas, de una idea concreta de un mundo mejor, pero para actuar sobre tu propio comportamiento tienes que estar motivado por recompensas inmediatas. Para la mayor parte de la gente, estas recompensas son innecesarias. Ya viven en un mundo mejor y consideran que no tienen problemas personales a superar trabajando sobre su comportamiento en el sentido de la benevolencia. Pero siempre hay unos cuantos para los cuales este camino supone, en cierto modo, su salvación.
-Pero vosotros no teníais problemas...
-Sin embargo, cuando supimos que existía esta opción, nos pareció la idea de no intentarlo. Cada uno llega por su propio camino, y después participa en el camino común, bajo incentivos comunes.
-Es difícil quitarse ciertos hábitos de malevolencia, de agresión encubierta. La ironía, el sarcasmo, el disimulo... buena parte del sentido del humor... Detalle a detalle, vas puliendo el estilo de vida. A nosotros nos gusta.
-Y es una aventura. Toda una aventura que tiene lugar dentro de nuestro propio... de nuestra propia vida emocional. A veces nos sentimos personas muy normales. En otros momentos, nos sentimos muy diferentes.
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