RAFAEL Y SU HIJA

 -Me gustaría conocerla, papá.

-Me da miedo que te dé una mala idea...

-Bueno, yo ya no soy virgen. Quizá mi valor... matrimonial se ve limitado por eso.

-Y eres estudiante de altas capacidades.

-Por supuesto. Estudiamos mucho, papá. Somos cinco en el piso. Y estudiamos mucho. Pero para el verano...

-Pues, el verano, descansas para el siguiente curso.

-No creo que una estudiante de altas capacidades deba hacer eso que ha hecho Estrella. Además, no soy tan guapa como ella tampoco. Sin embargo, parece que tiene efecto. Cuando, en el piso, hemos hablado del asunto, nos mostramos a favor. De un millón de euros para arriba, consideramos que vale la pena. Si no hubiera existido alguien que ha dado el primer paso...

-Los datos hacen pensar que nuestro movimiento tiene éxito. En algunos países del norte de Europa está avanzando mucho. Es posible que doblemos nuestro tamaño para el año próximo... ¿Cuándo se detendría la progresión? No se sabe.

-Así que os quedaréis sin casa dentro de diez años, ¿no?

-Sí, la casa que estuvimos pagando veinte años... acorde con nuestro nivel social como titulados superiores. Dentro de diez años, hija, seremos dos jubilados indigentes. Pero, bueno, tendremos buenas jubilaciones. Tu hermano lamentará quedarse sin herencia... sin opciones de aval para su propia hipoteca.

-Julián es poco probable que se convierta.

-¿Crees que tu hermano es...? ¿cómo lo diría?

-¿Agresivo? Sí, es agresivo. Convencionalmente agresivo. Interpreta todo de la peor forma posible. Busca su éxito personal.

-Bueno, la última vez hablamos mucho, pero se mostró disgustado. Sin discutir, eso sí.

-Su actitud no me gustó nada. Pero, en lo personal, parece que está bien integrado. Tiene amigos, una pareja sexual que parece duradera... No hay motivos para que nos preocupemos por él.

-Te esperan cuatro años más de estudio, Cristina.

-Ya lo sé. Pero, ya sabes... ¡a veces los años de estudio son los más felices de la vida! ¿Lo fueron los tuyos, papá?

-Bueno... creo que quizá el año que viene considere éste el año más feliz de mi vida... No estuvo mal mi vida de estudiante. Conocí a tu madre, la cortejé... ¡la cortejé!

-Sí...

-Después el trabajo... la familia... Creo que no me puedo quejar. Pero quizá lo mejor empieza ahora...

-Te quiero mucho, papá.

-¿Tú no necesitas, pareja?

-No... He tenido algunas relaciones con chicos. Chicos nuestros. Que observan la regla de "no solicitación". Yo los he solicitado a ellos porque lo he deseado... cosas de la juventud, deseos naturales... Crea vinculo, es emocionante... Yo creo que es mejor que tener novio. No echo de menos tener novio... En cuanto al lesbianismo... no lo he probado. Quizá no es algo tan generalizado como a veces se cree.

-Cosas de la juventud... ¿Tú crees que se exagera o se disimulan los deseos sexuales?

-Los chicos que he conocido dicen que no se exagera nada. Que se disimula.

-Entonces, lo de casarse por dinero...

-Es que hace falta dinero, papá. ¡Es cierto lo del dinero que...! Por un millón de millones de dólares acabaría el hambre en el mundo. Eso es el dinero que suman los diez hombres más ricos del mundo. Y hay miles de mil millonarios. Todos esos yates, esas mansiones... esas joyas, diamantes... obras de arte absurdamente valoradas en... Estudio ingeniería, papá... ¡y es comparativamente tan poco lo que se necesitaría!

-Eso justifica que una buena chica se case por dinero...

-Pues... yo creo que sí. Si el problema es la reputación, papá, cuando la gente comprenda lo... dramática que es la desigualdad económica... pues entonces... la reputación de quienes hacen ese pequeño sacrificio tendrá sentido. Estrella tiene razón: donando un riñón salvas una vida, casándote por dinero puedes salvar cientos, miles...

-La chiquilla... El lío que ha armado...

-Tarde o temprano alguien iba a tener que proponerlo, papá...

-No creas... la idea de la comunidad para la mejora de la conducta parece muy simple y, sin embargo, durante... siglos, nadie la propuso. ¿Por qué tarde, y no temprano?

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