EL BIEN DE LA AMISTAD

 -¿Te dan la expectativa de que harás amigos en la comunidad de mejora de la conducta?

-No. La expectativa que te dan es que vivirás en un entorno de personas empeñadas en desarrollar una conducta no agresiva, amable, empática y que comparten una ideología pacifista y altruista. Siempre te previenen de que puedes aburrirte y de que hay pocas relaciones sexuales (la regla de la no solicitación masculina siempre te la recuerdan). Aquí no existe la "camaradería" y la amistad es algo muy personal. Pero la amabilidad y la benevolencia son "obligatorias", eso sí.

-Pero tú esperabas hacer amigos aquí porque en el mundo convencional no los tenías.

-Si. Pero me conformaba con lo otro. Al principio me intimidó un poco preguntar por el tema de la amistad. Puesto que todos son amables y benévolos, puedes dirigirte a cualquiera. Y quise hablar con uno del tema de la amistad. Me escuchó diez minutos y me interrumpió: me propuso sacar el tema en una de las sesiones de la tarde. Me ayudó a redactar unas líneas y se presentó a la reunión conmigo, como aliado.

-¿Y qué pasó?

-Éramos unos cuarenta. Ya habíamos abordado un par de temas, la gente había tomado notas, y el que estaba haciendo de gurú, un señor mayor, aceptó el tema de la amistad. Nos habló de Gilgamesh y Enkidu, nada menos, explicando que la amistad era un auténtico milagro en la historia de las civilizaciones, porque suponía la confianza entre personas no pertenecientes a la misma familia. Pero la parte "wikipedia" pasó rápido y entró rápidamente en el tema de por qué la amistad no puede ser evaluada de la misma forma que el amor.

-Ah, ¿y por qué?

-Porque el amor es una afección directa. Un ofrecimiento emocional, gestual, como una obra literaria. La amistad es un "flujo" que circula dentro de una actividad. Entre nosotros, entonces, tú no puedes decir "soy tu amigo" con un contenido emocional autónomo. Somos amigos porque hacemos cosas juntos. Pero si formamos parte de una comunidad de santidad, la confianza se da por sentada.

-¿Y eso qué quiere decir?

-Que no debemos buscar amistades íntimas. Las chicas un poco, porque son muy sensuales, les gusta dormir juntas y todo eso, pero los tíos, si sentimos intimidad hacia otro chico en particular, debemos reaccionar preventivamente. Eso supondría que estás discriminando a los otros.

-Pero siempre puedes tener más en común con uno que con otro.

-Claro. Si compartes una actividad. Lo que no puede ser es... te cuento esto a ti, porque si se lo cuento a otro, no lo va a entender. Si hacemos eso, estamos fallando... 

-Siempre hay gente que despierta más o menos confianza, que es más o menos aburrida...

-Entre nosotros no. Todos merecen la misma confianza y si uno es más aburrido, menos atractivo, se le dice, y lo acepta con modestia y humildad. No hay resentimientos, ni reserva. Todo eso aquí no puede existir. El resultado es que yo, por ejemplo, sé que soy una persona menos atractiva. Menos inteligente, menos ingeniosa, más torpe. Pero lo asumo porque es cierto. Los demás no se sienten intimidados por mi y en el "flujo" de la vida cotidiana yo tengo una intimidad completa con ellos. Es eso del estoicismo, o el budismo, de dominar el deseo, de centrar tu existencia en tu propia sensación que compartes con aquellos con quienes confías. A mí no me da vergüenza que me guste ver la tele, o comer, o ver cierto tipo de porno y masturbarme. Cometo muy pocos errores y me gusta que me los corrijan. En el mundo convencional sería un desgraciado, con pocas salidas, aquí estoy en paz y sé que soy afortunado de que esta comunidad exista porque... hasta hace no mucho no existía siquiera.

-Pero no luchas. Te resignas a ser un desgraciado.

-Me resigno a ser feliz teniendo más de lo que nunca soñé tener. Y no descarto algún día encontrar algo importante, que me ilusione más. Por ejemplo, hacer una especialidad técnica. Estoy pendiente de unos cursos que van a hacer. Me gustaría ser un técnico. Saber de cables, de motores. Me han dicho que está a mi alcance. Lo que yo ahora hago -asistir a incapacitados- está muy bien desde el punto de vista del altruismo... pero pueden hacerlo otros. Y se necesitan técnicos.

-Y al final tendrás amigos íntimos... y una novia.

-Todos mis amigos lo son íntimos. Y novia aquí casi ninguno tiene. Salvo que entraran juntos, desde el mundo convencional. También me ilusiona el progreso humanista: ver que todo esto comience a influir para hacer un mundo mejor. Me dijeron que me podía aburrir, pero la verdad es que... al principio un poco. Ahora ya no.

-Pero reconoces que era tu situación de inferioridad en la sociedad convencional lo que te ha llevado aquí. Donde estás un poco mejor.

-Sí, es cierto.

-Supongamos que recibieras una herencia de muchos millones, lo que cambiaría por completo tu situación en la sociedad convencional.

-Si son muchos millones... Pues supongo que, como soy una persona débil... trataré de disfrutar de ellos. Se me ocurre una cosa. Aparte de comprarme una vivienda buena y buena comida, y pagar a una mujer que limpie y eso, pues, claro, pagaría prostitutas de esas caras que dicen que hay -no sé si de verdad son así-, pero después pagaría a gente conductista para que fueran mis amigos. Y se me ocurre cómo lo haría: les diría, os pago tanto si venís a mi casa e intentáis convencerme de que vuelva y os done todo este dinero que aún no me haya gastado.

-Muy bueno. ¿Tú crees que lo conseguirían?

-No creo, porque aquí eso de convencer y convertir no se da mucho. La gente viene, pero no persuaden a muchos.

-¿Por qué?

-Bueno. La vida aquí es de tipo monje. Es una vida buena para alguien como yo, o para alguien muy idealista, pero no ofrece nada a alguien que se desenvuelve bien en el mundo convencional.

-¿Podríamos decir que hay dos clases de personas en la comunidad conductista, los idealistas y los que se conforman con que los traten bien?

-Sí. Por supuesto, aquí hay gente que viene a refugiarse, indocumentados y eso, pero como creyentes son de esas dos clases. Yo soy un creyente sincero. Entiendo todo y me parece muy bien. Solo abandonaría si sucediera algo muy extraordinario, como eso que usted dice, de que recibiera una herencia. Pero eso no va a pasar.

-¿Y si pasara algo menos importante? Que un día salieras por ahí, y le gustaras a una chica, o a un grupo de amigos...

-Qué tontería. ¿Cómo iba a suceder algo así? ¿Qué les aportaría yo? Pensaría que quieren engañarme para conseguir algo.

-Imagínate que, como se dice, alguien cree que este movimiento va a acabar con el mundo, y te reclutan como espía o saboteador...

-Uff. Eso me daría mucho miedo. Además, me lo notarían. Pero mire, si la gente de verdad empezara a atacarnos, entonces yo escaparía por miedo físico.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Monotorización de los gestores

DESEO HOMOSEXUAL

CÓMO ME HICE RELIGIOSO