NO MEJORAR DE LA DEPRESIÓN
-Me dicen que usted se halla muy deprimido viviendo en la comunidad para la mejora de la conducta
-Es probable que padezca algún tipo de trastorno. No sería imposible que algún fármaco pudiera aliviarlo, pero de momento no lo quiero tomar. Aún si estuviera disponible.
-Descríbame el lugar donde se encuentra.
-Ésta es una típica comunidad para la asistencia humanitaria. La mayoría de los que estamos aquí, yo incluido, hemos realizado cursos como auxiliares en geriatría. Fueron unos seis meses y se realizan ahora ya en régimen de comunidad guiada. De allí me mandaron aquí. Como es más barato en una zona poco poblada, vivimos en una zona rural. Pero al cabo de dos o tres meses haciendo mis tareas he caído en depresión y apenas me levanto de la cama.
-Así pues, usted vino aquí para asistir y ahora requiere ser asistido. ¿Está siendo asistido?
-No por profesionales aún. Yo mismo pienso que esto es algo personal, que no requiere asistencia profesional. Los creyentes hablan conmigo y tratan de averiguar lo que me sucede y cómo pueden ayudarme. A mí creo que ya me da igual cambiar.
-¿Se considera usted un creyente del movimiento por la mejora de la conducta?
-Ahora mismo, no. Creo que estoy estorbando más que otra cosa. No quiero hacer nada. Quizá, simplemente soy un indolente.
-Pero ¿usted era creyente cuando ingresó para hacer el curso de auxiliar en geriatría?
-Sí, bueno, tenía una información general sobre el movimiento y me interesaba vivir en un entorno sin agresión, donde se desarrollan pautas de benevolencia y se llevan a cabo tareas humanitarias. Me interesaba sobre todo porque esperaba vivir rodeado de personas más amables y recibir apoyo psicológico de éstas.
-Pero no ha recibido ese apoyo que esperaba.
-Igual si lo he recibido, pero sencillamente no sé apreciarlo, o no me proporciona los beneficios que esperaba. No sé lo que esperaba, a decir verdad.
-Ahora mismo ¿cuál es su mayor interés?
-Ahora mismo, estar tumbado, en silencio pero no exactamente solo. Me gusta sentarme o tumbarme en un rincón y sentir la gente cerca. Pero no hablar con ellos. Me gusta estar adormilado, quizá es un poco como una droga. Como con apetito. A veces me olvido de bañarme, pero me lo dicen, lo hago y me da igual. Intento ver la tele, pero todo me abure enseguida.
-¿Esto que le pasa a usted le sucede a más gente aquí?
-Ha pasado más veces, pero no sé si es muy frecuente. No tengo ganas de nada. Me pasaba otras veces en la vida convencional. Pero ningún médico me encontró problema alguno.
Comentarios
Publicar un comentario