Dos apartamentos (donantes)
MADRE- Entonces ¿sois todos los que vivís en ese piso?
LAURA- Hay otro piso, con estudiantes. Son nueve. Vivimos ocho en este piso, sin contar a la niña, y hay cuatro más que viven en sus casas. Total, somos veintiuno.
MADRE- ¿Y por qué esos cuatro no comparten sus casas?
LAURA- Viven con parientes que no comparten la misma creencia. Aportan todo lo que pueden, pero no pueden aportar sus viviendas.
MADRE- Tú no ganas mucho, no es mucho lo que puedes aportar.
LAURA- Aporto más de la mitad de mi sueldo.
MADRE- ¿Y qué recibes a cambio de eso?
LAURA- Comparto un estilo de vida. Hago esto porque comparto un estilo de vida. Conlleva algunos sacrificios, pero estoy contenta desde que estoy aquí.
MADRE- Pero ¿no es una religión ni nada de eso?
LAURA- Se parece a una religión. Lo llaman una "ideología del comportamiento" y lo que hacemos es mejorar el comportamiento. Eso implica también lo de dedicar el dinero a la caridad, pero no solo eso.
MADRE- Perdona, hija, pero me parece un poco una tontería.
LAURA- La gente se burla mucho de nosotros. Es natural. Hay críticas peores que eso. Pero yo soy muy feliz.
MADRE- ¿Porque quienes viven contigo comparten tu estilo de vida?
LAURA- Sí, practican la mejora de la conducta. Vivimos sin agresión, practicamos la benevolencia, la amabilidad, la afección y controlamos el histrionismo.
MADRE- ¿Controláis el qué?
LAURA- El histrionismo. El histrionismo es la sobreactuación. Es muy importante, porque hay muchos estilos de vida que prometen la benevolencia, pero sobreactúan. A veces se hace con buena intención: demasiadas sonrisas, bromear innecesariamente, demasiados ofrecimientos. Nosotros nos vemos como actores que representamos un rol. Somos actores, dramaturgos y críticos, lo que queremos es que la actuación salga bien, que nos sintamos cómodos. El objetivo es la confianza. Una vida familiar armoniosa es la que se basa en la plena confianza. Yo confío mucho en mis amigos, los que comparten mi creencia en mejorar el comportamiento.
MADRE- Te noto cambiada, desde luego. Hablas de otra forma, como más lentita.
LAURA- Sí, hay que intentar no precipitarse. No importa ser un poco callados y aburridos. Lo importante es no equivocarse, no irritar a otros. ¿Sabes? hay unos trastornos psicológicos, clasificados y todo por los psicólogos que se llaman "de dependencia" y, precisamente, "histriónico". Esas cosas son útiles saberlas. Y eso que escribió aquel más famoso, de que el amor es un arte.
MADRE- ¿Esto es amor?
LAURA- Sí... el interés, el afecto, la confianza. Precisamente por no ser histriónicos no ponemos demasiado énfasis en decir que nos amamos unos a otros, y eso, pero el resultado es ése. Hay que tener mucho cuidado con la afección, porque puede dar lugar a equívocos, a apasionamientos.
MADRE- Viviendo ocho en un apartamento, desde luego, tenéis que tener cuidado.
LAURA- En realidad, somos nueve, contando con la niña de siete años, en un apartamento de tres dormitorios. Yo duermo con la niña. Porque soy chica.
MADRE- ¿Y el truco está en que todos os lleváis bien?
LAURA- En las relaciones personales, lo más importante es tenerse confianza. Si lo hacemos bien, nos ganamos la confianza de los otros, y entonces se vive bien. Solo con eso. Es amistad, es amor. Somos personas modestas, mamá. Nos conformamos con vivir en un entorno de confianza y compartir una creencia inequívoca.
MADRE- ¿Y vuestra creencia es hacer caridad?
LAURA- Hay una asociación, anterior a nosotras, que se preocupaba de que todo el dinero que se envíe para ayudar a la gente se gaste bien, en cosas útiles y efectivas. A ellos les mandamos el dinero. Sería raro que nos engañaran, porque son muy conocidos.
MADRE- ¿Y eso es todo?
LAURA- Para mí es mucho. Es una aventura. Cada día pasan cosas, y siempre son cosas buenas, aunque parezcan insignificantes. Los fines de semana nos reunimos con los estudiantes. Y Antonio, que es hombre mayor, solterón, que vive fuera, siempre nos trae noticias. Por las tardes hacemos la reunión, donde tocamos los temas de la conducta. Apuntamos en papelitos ¿ves? Si ha habido alguna incidencia, si se nos ocurre algo.
MADRE- Eso es un comecocos... un lavado de cerebro...
LAURA- Nosotros entendemos que es en el mundo convencional donde se nos ha enseñado a ser agresivos, poco sinceros... Aprendemos a ser humildes, a no tener amor propio, a no equivocarnos... a no ser histriónicos. Antonio nos cuenta cosas sobre esas enseñanzas del pasado, los "ejercicios espirituales" y cosas de psicoterapia... Pero lo hacemos por "prueba y error". No podemos depender de los psicólogos profesionales. Lo nuestro es de aficionados, como "Alcohólicos anónimos". Al fin y al cabo, sabemos lo que queremos...
MADRE- Bueno pero hay más gente metida en esto, en otras ciudades y otros países...
LAURA- Sí, claro. Somos veintiuno en esta ciudad, hay algunos más en ciudades más grandes... Ahora estamos pensando en darnos más a conocer. A veces nos encontramos con gente que no sabe bien de qué se trata.
MADRE- Supongo que siempre hay gente aburrida.
LAURA- Dices bien, mamá: gente seria y aburrida. Eso es importantísimo. Nosotros lo presentamos como un proyecto para convencer a la gente a hacer caridad. Empezó así. Esa asociación caritativa de la que te hablé, pues quiere cambiar el mundo con la caridad, no con la justicia ni la democracia, ni nada. Solo hacer caridad. La mayor cantidad posible. Entonces, a alguien se le ocurrió que una forma de animar a la gente a vivir para la caridad sería ofrecerles un estilo de vida parecido al de los antiguos monjes: una vida de recogimiento, mutuo consuelo y devoción en común. Todos hacemos lo mismo y buscamos consolarnos de la precariedad y la soledad en la que nos encontramos.
MADRE- ¿Os sentís solos?, me dijiste que aquí estás bien porque son tus amigos... en los que confías.
LAURA- Claro, pero si simplemente trabajara y mandara mi dinero a la caridad, me sentiría sola ¿qué hago con mi vida, me diría? Este estilo de vida está bien para quien se dedica a la caridad. Es un ideal bueno, inequívoco. ¿Sabes que por cinco mil euros se puede salvar una vida en la campaña contra la malaria en África?
MADRE- ¿Ya has salvado a muchos?
LAURA- Uno y medio, hasta ahora. No me pagan tanto trabajando de camarera. Pero es posible que pronto me paguen más.
MADRE- A los de África, les dará igual... pero a los que viven contigo en el piso... les pareces una santa...
LAURA- Todos somos santos... y por eso la gente se burla de nosotros.
MADRE- Vaya forma de verlo...
LAURA- Si lo vieran de otra manera, más gente haría lo que nosotros... y el mundo estaría mejor.
MADRE- Entonces, por la mañana vas a trabajar... No, por la tarde... Por la mañana ¿qué haces?
LAURA- Ahora que la niña va al colegio, me dedico un poco a leer. Porque en la casa a esa hora no hay nadie. Todos trabajan.
MADRE- ¿En qué trabajan?
LAURA- Paco y Pilar, los padres de la niña y los dueños del piso, trabajan de oficinas. Con lo que ganan, pagan la hipoteca, mantienen a la niña... no les sobra mucho para mandar a caridad. El otro matrimonio, Felipe y María, son funcionarios. Ellos sí ganan mejor y no les falta mucho para jubilarse. Vendieron el piso para dedicar el dinero a caridad (ellos sí salvaron muchas vidas) y tienen tres hijos mayores ya "colocados". Luego está Hamid, que es albañil y gana bien; y está Pepe, que es oficinista pero no gana mucho, y David, que trabaja de vigilante y cambia mucho de horario. David muchas veces duerme en la terraza, para no molestar cuando viene tarde. Hamid y Pepe duermen en la sala. Pepe, como es mayor, duerme en el sofá. Hamid, en un futón. Ninguno ronca, por suerte.
MADRE- Qué vida más mala. Ese Hamid ¿es árabe?
LAURA- Sí, vino muy joven, como menor de edad. Vivía antes en un pueblo. Alguna gente se extraña de que un inmigrante se meta en estas cosas. Pero es una persona, como todos, y buscaba algo en lo que creer. Lo hace todo muy bien, claro. Todos lo hacemos bastante bien.
MADRE- ¿Hacer bien, qué? ¿Lo de la conducta?
LAURA- Sí. Lo hace bien: es amable, reflexiona... no tiene dudas. Te sorprendería la forma en que hablamos. Siempre vamos al lenguaje concreto, informativo. Buscamos ponernos de acuerdo o esclarecer en qué discrepamos. Nadie tiene amor propio, nadie quiere ganar una discusión. Nadie busca la aprobación, ni hacer buen efecto. Funciona muy bien.
MADRE- Pero si ese chico vino de Marruecos, fue para vivir mejor, dormir en el suelo...
LAURA- A lo mejor no va a seguir durmiendo en el suelo, a lo mejor encontramos un alojamiento mejor. Y un futón es como un colchoncillo, blandito. En Marruecos, la gente pobre, como él era, a veces vive mucho peor.
MADRE- ¿Y no cree en su Dios?
LAURA- No. Es apóstata, igual que todos somos ateos. No tendría sentido llevar este estilo de vida si creyéramos en Dios, porque para los que creen en Dios, ya hay iglesias y congregaciones de sobra. Esto se inventó para los ateos que querían hacer vida de santidad.
MADRE- Todo muy raro, hija. ¿De verdad no os aburrís, no os cansáis? Si encima habláis poco.
LAURA- A veces hablamos mucho. Depende del tema, de la ocasión. Lo importante es vivir en confianza. Ahora están hablando de ponernos a predicar por la calle. En otras ciudades se está haciendo. Nos damos a conocer por Internet, pero no es suficiente. También intentamos que alguna persona célebre se sume a nosotros, porque a las celebridades se les hace más caso.
MADRE- Pero ¿no os basta con vivir como lo hacéis?
LAURA- El reunir más dinero para caridad forma parte de vivir como lo hacemos: tenemos que hacer caridad, que hacer altruismo. Mientras más seamos, mientras más donantes haya... Piensa en esa gente de África que muere ahogada en el mar... Si hubiera más gente enviando dinero a África, ellos no harían eso...
MADRE- Vienen a vivir mejor. Aunque no pasasen hambre, siempre vendrían a encontrar buenos trabajos...
LAURA- Pero no serían tantos los que corriesen esos riesgos. Y a lo mejor convenceríamos a las autoridades para que les dejen entrar a todos. El "papeles para todos" sería como en el pasado fue la abolición de la esclavitud. E igual que Hamid se ha convertido, ellos también podrían convertirse... algunos.
MADRE- ¿Hablas de "convertirse"?
LAURA- Claro. Esto es una creencia, casi una epifanía.
MADRE- La gente que se mete en rollos de estos, se va a vivir en comunas en el campo...
LAURA- Si eso conviniera para hacer caridad... Se habla de formar una comunidad para asistir a discapacitados sin recursos. Eso podría estar en el campo, porque allí sería más barato construir una residencia y todo eso.
MADRE- Pero no podrían enviar dinero...
LAURA- Pueden dedicarse a eso personas que ganen poco dinero. Como yo, o Pepe, o David... nosotros no ganamos mucho. Igual podríamos hacer más bien ayudando a ancianos que estén muy mal.
MADRE- Para eso ya hay personal...
LAURA- Pero faltan. Y están mal pagados, necesitan más gente. No sé, habría que ver qué sería lo mejor. A la hora de hacer obra altruista hay que tener en cuenta todos los factores. También el dar a conocer nuestro estilo de vida, porque nuestra práctica de la benevolencia, por encima de todo, ha de tener el efecto de mejorar el comportamiento de todo el mundo. Somos una minoría influyente, así que tenemos que tratar de influir lo más posible. A veces surgen ideas un poco extravagantes... como la "hipergamia altruista".
MADRE- Menuda palabreja. ¿Eso qué es?
LAURA- Hipergamia es como los sociólogos llaman a los matrimonios que permiten a una familia subir de clase social. Cuando la hija de un obrero se casaba con un señorito porque era muy guapa. Entre las clases bajas, ese tipo de uniones solían ser el mejor medio para progresar.
MADRE- Claro, ahora, la modelo que se casa con el millonario.
LAURA- Eso es. Así que una chica así un poco monja, como yo, se puede casar con un millonario a cambio de que done a caridad una cantidad importante.
MADRE- Eso es prostitución...
LAURA- Pues en las novelas de Dickens o Dostoievsky, el que hacía eso... la que hacía eso... la consideraban una heroína que se sacrificaba por su familia. Imagínate, una chica guapa que por casarse con un tipo millonario pues... puede salvar miles de vidas.
MADRE- En África...
LAURA- Allí es donde sufre más gente, porque hay más pobreza. Es gente como nosotros.
MADRE- Hay que ver lo en serio que te tomas todo eso...
LAURA- Es que es algo muy serio, mamá. Y es algo que me hace vivir. Recuerda la gente que se comprometía, no solo en religiones, sino también en cosas como el comunismo y tal. Solo que esto es bueno, es inocuo. No se basa en cosas... poco creíbles, como los seres sobrenaturales, ni en violencia política. Nosotros, como dice a veces Antonio, somos "extremistas de centro".
MADRE- ¿Y vivís compartiendo piso porque ese matrimonio vendió el suyo para hacer caridad?
LAURA- Claro. Paco y Pilar tienen a la niña, así que no pueden vender el piso. Además, la vivienda de Felipe y María valía bastante más. Yo, como soy chica, duermo con la niña (que es un cielo, por supuesto), así que no estorbo nada. Hamid gana bien como albañil. David y Pepe vivían de alquiler y apenas les sobraba nada. Ahora pueden aportar algo. Además, vivir juntos ayuda a cohesionarnos para lo del comportamiento. Organizándonos bien...
MADRE- A lo mejor, se apunta más gente...
LAURA- Eso es lo mejor, claro. Primero, por el dinero que se puede dedicar a caridad, pero, sobre todo, porque ampliar el tamaño de nuestro grupo ayuda a hacerlo más influyente. Ahora solo somos dos pisos en una ciudad. En otras ciudades, hay "personas sueltas", con los que estamos en contacto por Internet. Pero no es lo mismo.
MADRE- Entonces, tú estás satisfecha porque tienes unos amigos muy buenos, porque mandas dinero a África... porque compartes una fe...
LAURA- Son cosas buenas, que siempre han hecho feliz a mucha gente. Es parecido a lo de ser monja en otros tiempos. No es igual, pero parecido. Incluso mejor. ¿No viste la peli aquella de Audrey Hepburn haciendo de monja?
MADRE- Pero la monja... no sé, tenía a Dios y la oración...
LAURA- Tener un ideal de benevolencia funciona casi igual. Si se hace bien, si se controla el histrionismo, las emociones, el lenguaje... todos los pequeños detalles de la expresión personal en comunidad.
MADRE- Pero todo eso es muy artificial...
LAURA- Mamá, nuestro estilo de vida ya está programado...
MADRE- Ya, ya me lo dijiste... pero no notamos que estamos programados... vivimos de una forma natural... porque es así como la hemos aprendido desde siempre.
LAURA- Eso es: estudiar para tener una buena profesión, tener amigas guay, buscarse un buen novio, la hipoteca, un niño a lo mejor...
MADRE- Bueno, pues sí...
LAURA- Pero tu abuela no quiso estudiar. Ni se le ocurría trabajar por un sueldo. Casarse, la casa, los niños...
MADRE- Bueno, hija, tú quieres complicarte con esto que os habéis inventado... ¿de verdad os funciona?
LAURA- A nosotros, sí. Depende también del temperamento. No todas sirven para ser monjas, o para ser actrices... o científicas. A mí esto me va...
MADRE- Igual a otras no...
LAURA- Sí, aquí, digo, al piso, ha venido gente y ha visto el ambiente... y no les ha gustado nada. Lo raro es que... además, buscan como justificarse. No les basta con decir: esto a mí no me gusta, sino que se empeñan en atacarnos, en decirnos eso de que somos una secta, que estamos chalados...
MADRE- Sí, bueno, la gente es así...
LAURA- Nosotros no somos así. Y nos gusta no ser así.
000
DAVID- ¿Qué tal tu madre?
LAURA- Bien, le conté un poco más del rollo, de cómo vivimos. Yo creo que lo entendió bien.
DAVID- Es importante llevarse bien con todo el mundo. Y más con la familia... gente que conocemos desde hace tanto tiempo.
LAURA- Tú no te llevas bien con tu familia.
DAVID- Objetivamente, la gente de mi familia es... Son agresivos y poco fiables.
LAURA- Lo dices como si lo fueran más que la mayoría...
DAVID- Por lo que oigo a otros contar de sus familiares... sí, creo que son muy diferentes. Claro que he conocido gente aún más conflictiva... cuando uno piensa en esas familias de delincuentes, que viven en guetos... Uff.
LAURA- Adela será muy feliz, porque sus padres son muy buenos, y con nosotros lo pasa bien.
DAVID- Eso lo cambia todo.
LAURA- ¿Vas a salir ahora a trabajar?
DAVID- Vigilante nocturno. Te pagan un poquito más.
LAURA- ¿Miraste eso del curso de alarmas?
DAVID- Sí. Dura un año, pero parece viable. Podría ganar más. Me faltan algunos detalles, luego lo discutiremos. Trabajar como instalador de alarmas sería más cómodo para mí, sería más conveniente.
LAURA- También aportará más dinero.
DAVID- Pero tendría que estar un año sin trabajar, o casi sin trabajar. Durante un año aportaría mucho menos. O nada.
LAURA- Te atrae porque te conviene por tu interés personal para ganarte la vida.
DAVID- Exacto, pero mi interés personal debe ser vivir mi creencia.
LAURA- Yo creo que no podemos saber qué es lo mejor. En la duda, haz lo que más te conviene. Se me ocurre un argumento: en tu trabajo de vigilante estás solo, pero cuando hagas el curso, estarás con gente. A lo mejor conviertes a alguien.
DAVID- No creo, pero sí, bueno, es un argumento. Además, trabajar de vigilante es malo. A veces hay incidentes... comportamientos agresivos. Aunque soy un vigilante muy malo, que trato de no intervenir.
LAURA- Todos los que trabajamos contribuimos a mantener un sistema social agresivo. Pagamos impuestos... Yo sirvo bebidas alcohólicas. Hay gente que se emborracha por mi culpa...
DAVID- Sí, supongo que me apuntaré al curso...
000
ANTONIO- Dos de las chicas estudiantes, concretamente Mirella y Toñi, están manteniendo relaciones lésbicas, ¿qué os parece?
LAURA- ¿Su lesbianismo tiene que ver con la creencia?
ANTONIO- Ellas me han dicho que sí, por la confianza y por estar libres de prejuicio. Y porque no se recomiendan relaciones con chicos si es "sexo compasivo".
LAURA- De los seis chicos ¿ninguno era atractivo para ellas?
ANTONIO- Uno de ellos, Damián, tiene una relación con una mujer del mundo convencional. No una relación romántica o apasionada, pero estable y grata. Los otros cinco... Por lo visto, no son atractivos.
LAURA- Alfonso es un chico con buen aspecto. Por lo menos él, parece un típico chico atractivo.
ANTONIO- Pues ninguna chica se ha interesado por él.
LAURA- A lo mejor yo sí.
HAMID- ¿Y por qué no? Es una buena idea.
LAURA- Hasta ahora siempre me he considerado un poco monja. El otro día lo hablaba con mi madre. Pero Alfonso es atractivo y si no tiene pareja... Soy un poco mayor que él, pero eso da igual, supongo.
ANTONIO- Seria interesante que se lo propusieras ya, con sencillez y franqueza.
LAURA- Le puedo mandar un wasap.
RAMIRO- Muy original.
LAURA- A ver, puedo escribirle... "Me he enterado de que no tienes relaciones con chicas. Te encuentro atractivo. Igual podemos probar"
ANTONIO- Perfecto. Y si te parece, luego puedo poner algo sobre esa anécdota en el foro, en Internet.
LAURA- Lo voy a escribir ahora mismo...
ANTONIO- Ya que estamos aquí reunidos y ha salido el tema sexual: Pepe, David y Hamid sois también varones que no tenéis relaciones sexuales.
DAVID- Eso no es ningún problema. El sexo no es una necesidad vital, eso lo sabemos desde el principio. Y todos hemos asumido la regla de "no solicitación masculina".
ANTONIO- ¿Encontráis embarazoso hablar de ello?
DAVID- Claro, las cosas sexuales son muy íntimas y es normal que perturben un poco.
ANTONIO- Lo importante es saber si la abstinencia sexual os puede resultar molesta... insoportable.
PEPE- Yo llevo absteniéndome toda la vida, pues siempre he sido consciente de ser muy poco atractivo.
HAMID- Tuve una novia en el pueblo y no fue bien la relación. A mí me gusta esta vida.
ANTONIO- ¿No te gustaría volver a tener novia?
HAMID- Hasta ahora no me he preocupado mucho por eso.
LAURA- Eres un hombre de aspecto masculino, Hamid. Fornido y joven. No eres guapo, pero podrías buscar algo por Internet. Tienes tiempo libre...
HAMID- Una vez hablé de algo de eso, con David...
DAVID- Yo no... Las citas siempre se me han dado mal. Además, hay muchos pequeños detalles... no tener dinero, la ropa que llevamos, tan barata... Yo, de momento, me he quitado eso de la mente. Nunca tuve expectativas de que meterme en este rollo podía ayudarme a hacer una vida sexual. No es una necesidad urgente para mí. Es una necesidad en el mundo convencional.
ANTONIO- Recuerdo algún caso de hombres, muy sinceros, que dijeron que no podían renunciar al sexo, a la pareja. Es algo muy natural.
HAMID- Yo llevo todavía poco tiempo en esta ciudad... pero... pienso que eso me distraería. No quiero perder esto.
ANTONIO- Apuntarse a una web de citas es barato... además, las relaciones personales pueden ayudar a difundir la creencia...
HAMID- Ahora me estáis haciendo pensar en ello...
000
VIRGI- Entonces ¿te puedo invitar a un refresco?
HAMID- Claro, por supuesto, donde tú quieras.
VIRGI- Aquí mismo... ¿No bebes alcohol?
HAMID- Si no se bebe alcohol, contribuyes aunque sea mínimamente a que el alcohol no circule y con eso ayudas a la gente. Aunque sea solo un poquito.
VIRGI- Qué barbaridad. Los de tu rollo pensáis en todos los detalles.
HAMID- Sí, se acostumbra uno a hablar de esas cosas. Une mucho a la gente.
VIRGI- Entonces, tú buscas una relación solo sexual.
HAMID- Sexo y amistad, sí.
VIRGI- Yo busco algo más, pero, de momento... Sentía curiosidad por eso de la secta esa de... ¿cómo es... "el mejor comportamiento"?
HAMID- Mejora de la conducta. Hacemos caridad y practicamos una vida sin agresión y con benevolencia.
VIRGI- Bueno, entonces tú no me vas a pegar ni a robar, ni nada...
HAMID- Entre otras cosas, claro.
VIRGI- Y me sorprendió eso de que eres árabe. Pero tú te has criado aquí ¿no?
HAMID- Vine nadando desde Marruecos cuando era un chico, con diecisiete años. Y no soy árabe, sino bereber. Pero sí, bueno, hablo árabe magrebí.
VIRGI- ¿Viniste nadando?
HAMID- Sí, hablé con un turista francés, que me dijo que podía mirar en Internet cómo puede hacerse: con una brújula, un flotador, un traje de neopreno. Me entrené un par de meses y lo logré nadando durante doce horas. Llegué muy cansado, pero muy feliz. Lo recuerdo como un gran momento de mi vida.
VIRGI- Madre mía... Doce horas nadando sin parar...
HAMID- Como tenía un flotador, a veces descansaba un poco, bebía agua y llevaba también algo de comida en un recipiente estanco. Seguí los consejos del francés. En los entrenamientos había estado ya nadando cinco horas seguidas, con el flotador, el neopreno y las aletas. Estaba seguro de que lo conseguiría.
VIRGI- ¿Y ahora te dedicas a la caridad?
HAMID- Quizá eso me ha influido. Hice lo que hice para algo. No solo para ganar dinero. Quería hacer algo con mi vida. Cuando supe que existía esta creencia, vine a esta ciudad a probarlo. Y ahora soy feliz. Trabajo mucho, gano bien... y creo que no cambiaré.
VIRGI- ¿Y qué dicen los tuyos, los marroquíes que conoces?
HAMID- La mayoría son gente muy tradicional.
VIRGI- ¿Y tu familia?
HAMID- Les mandé dinero, traje a mis dos hermanos a trabajar aquí. Están bien. Con ellos he cumplido. Pero como también son tradicionales, no entienden mi estilo de vida.
VIRGI- Y te gustan las mujeres.
HAMID- Es lo normal. He tenido algunas novias.
VIRGI- Dices que haces bien el amor. Lo pusiste en tu anuncio.
HAMID- Sí, tengo experiencia. Ninguna se quejó.
VIRGI- Qué raro todo. Yo, desde que me peleé con mi novio, he vuelto a vivir con mis padres. Si vamos a estar juntos, a follar, vamos... necesitaremos un sitio.
HAMID- Pues ahora no se me ocurre. Los de mi... Mi gente, tenemos poco espacio para la intimidad. Ten en cuenta que todo el dinero lo mandamos a caridad, de modo que vivimos con lo justo. También en el espacio.
VIRGI- ¿A dónde lo mandáis?
HAMID- Sobre todo a campañas de sanidad en África subsahariana. Por poco dinero se pueden salvar vidas, simplemente financiando vacunas, inyecciones de vitaminas a niños...
VIRGI- Dicen que ese dinero luego lo roban los gobernantes de por allí...
HAMID- Nosotros trabajamos con una asociación muy fiable a nivel internacional. El dinero llega, no lo dudes.
VIRGI- Qué raro eso... ¿Y toda tu vida es vivir con poco espacio con otros como tú, y mandar dinero a África?
HAMID- Sí, básicamente, sí.
VIRGI- Joder, perdona... Siento... Oye, yo no soy una golfa ni nada, pero... Siento mucha curiosidad por... lo que debe ser follar con alguien como tú... y encima, albañil marroquí que vino nadando...
HAMID- Supongo que, al menos por la rareza, no te aburrirás. En serio, hago bien el amor.
000
VIRGI- El otro día me lié con un moro
MARISA- Qué guarra, qué guarra...
VIRGI- Un moro muy raro, pero con buen cuerpo y buena polla. Y educado. Aunque yo tuve que pagar el hotel... porque dedica todo lo que gana a la caridad...
LIDIA- Querrás decir a la yihad...
VIRGI- No: está metido en una especie de secta nueva, donde son ateos que practican la caridad. Trabaja de albañil y no gana mal, pero todo lo que gana va a la caridad, a los niños de África y tal. No tiene ni para pagarse un refresco. Pero bañarse se baña, eso sí.
MARISA- Pues vaya moro raro... ¿Una secta de ateos que hacen caridad? Nunca había oído una cosa así.
VIRGI- No gana una para sustos. Pero muy educado, un poco como un cura. Y en la cama muy bien, mucho ¿quieres esto?, ¿te gusta esto? Y muy buen cuerpo... de albañil.
LIDIA- ¿Tenía tatuajes?
VIRGI- No, nada. Ni barba. No fuma, no bebe. Dice que normalmente está en el piso, con los otros de la secta y a veces salen a pasear. Pero que a él le gusta el sexo, y entonces se apuntó a la aplicación. Mira... este es...
LIDIA- Guapo no es. Tiene pinta de moro.
VIRGI- Es que es moro.
MARISA- Un moro educado, ateo y que se dedica a la caridad.
VIRGI- Llegó a nado, cuando era un chaval, con un traje de esos de goma, unas aletas...
LIDIA- Ah, pues ya tiene que tener buen cuerpo, sí...
VIRGI- No sé si volver a quedar con él. Igual me lo pilla otra, tampoco es tan fácil pillar un tipo así... educado, bueno en la cama... Qué sensación más rara, un tipo sin dinero... Me enseñó su cartera: no lleva tarjetas, no lleva apenas nada. Me dice: tú dime lo que te gusta y lo que no te gusta. No se asusta de nada, desde luego.
https://institutodecoherencia.com/producto/emwave-pro/?v=fefc4a79cecf
https://en.wikipedia.org/wiki/Greater_Good_Science_Center
Comentarios
Publicar un comentario