Discusión sobre la indigencia
ANTONIO- Bien, decidme...
JOSE- Como bien sabes, Antonio, llevamos unos días debatiendo, particularmente Pepe y yo, sobre la conveniencia de abandonar el apartamento compartido y vivir como vagabundos o, más propiamente, como "sin techo". Lo que no hemos decidido todavía es si él va a ser Vladimir y yo voy a ser Estragón.
ANTONIO- Difícil decisión, pues críticos y filósofos llevan bastante tiempo debatiendo la cuestión acerca de la personalidad y significado de cada uno. Yo creo que como "Jose" y "Pepe" estáis mejor. Además, no es seguro que esos dos fueran "sin techo": recordad que van y vienen al lugar de espera. Es probable que tuvieran casa.
JOSE- Sí, es verdad. Mejor dejar aparte la bromita. En nuestro estilo de vida, de hecho, el humor es visto siempre como algo arriesgado y más bien negativo.
ANTONIO- Bueno, adelantando acontecimientos, partimos del dato inicial de que consideráis que, viviendo en la calle, podréis aportar unos mil euros mensuales a caridad de los subsidios que recibís. Eso ya lo hacéis ahora. Tenéis, si no me equivoco, solo el gasto del teléfono móvil, la pequeña contribución que hacéis a los gastos de la casa y un poco para comida...
JOSE- Esas cantidades no resultan tan escasas. Si vivimos en la calle, solo tendremos que pagar el teléfono móvil de uno de nosotros. El tipo más barato. Más del 95% de nuestros ingresos podrán ir a caridad si logramos que la gente nos regale comida. Partimos de la base de que se desperdicia mucha comida. Si viviendo en la calle como "sin techo", por el estilo de santones vagabundos, logramos ganarnos la confianza y la simpatía de la gente... podremos recibir comida gratis y también nos dejarán quizá ducharnos en algún sitio y lavar la ropa.
PEPE- Por encima de todo, quedará más espacio en el piso. Más espacio disponible para gente que trabaje.
ANTONIO- A mí lo que me interesa es la innovación para el proselitismo que tendría vuestro... gesto. Pero para ser un "gesto" coherente con nuestro estilo de vida, es preciso que tenga una motivación práctica. Lo de ahorrar algo de dinero está bien... aunque no sea mucho. Pero lo de ceder espacio me parece fundamental... Hay que señalar el hecho incuestionable de que en la sociedad convencional hay muchísima gente que vive en precariedad mientras hay muchísimas viviendas vacías o infrautilizadas.
JOSE- Y todo ello por la falta de confianza. El miedo a los okupas y el egoísmo natural del derecho a la propiedad.
PEPE- También podríamos influenciar a los "sin techo" genuinos. Nosotros tendremos un aspecto aseado, seremos educados, nos ofreceremos para realizar altruismo asistencial...
ANTONIO- Vosotros tenéis que ser también "sin techo" genuinos. Ambos carecéis de domicilio. Eso tiene que quedar muy claro. Tú, Jose, vendiste la vivienda que heredaste... y tú, Pepe, sufriste acoso para irte a vivir a la calle. Sois "sin techo"... legítimos. Ambos sois personas pobres, con muy poca cualificación para trabajar y demasiado viejos para que os den un trabajo... por eso cobráis subsidios del Estado.
JOSE- Entonces... todo bien ¿no? Apoyas nuestra idea...
ANTONIO- Entiendo que os atrae la aventura, y la posibilidad de dar un paso adelante en una nueva dirección... Pero hay que temer que eso haga que no tengamos en cuenta todos los factores.
JOSE- Claro, eso es de lo que estamos hablando...
ANTONIO- Que estéis en la calle, aparte de proselitismo, puede facilitaros hacer altruismo asistencial. Pensemos que en la sociedad actual cada vez hay más ancianos solitarios y desasistidos. Los servicios sociales no suelen colaborar con nosotros. Consideran que no hay suficientes garantías. No pueden enviarnos a domicilios privados como voluntarios sin comprometerse ellos. Y mucha gente nos considera una secta. Así que la asistencia solo podemos hacerla de forma... informal, como "amigos". Estar en la calle, hacer "vida de barrio", puede ser positivo.
JOSE- Habíamos pensado en hacer unos cartelones, como los que hacen algunos proselitistas religiosos. He tomado algunas notas, a ver qué te parece: SOMOS INDIGENTES BENÉVOLOS. VIVIMOS EN LA CALLE PERO NO NECESITAMOS DINERO. NOS OFRECEMOS PARA AYUDAR A PERSONAS NECESITADAS
ANTONIO- Últimamente, el calificativo "benévolos" -"benevolent", en "lingua franca"- se está tratando de promocionar, pero todavía no es bien comprendido. Quizá sería mejor SOMOS INDIGENTES QUE PRACTICAN LA CARIDAD
JOSE- Podemos ponernos en un lugar público, cerca del abrigo donde durmamos y la gente preguntará, por curiosidad. Seguro que en poco tiempo encontramos algo que hacer.
PEPE- Imagínate, Antonio, que la gente comenzase a vender sus apartamentos para dedicar recursos a la caridad y se fueran a vivir a la calle. Qué visibilidad para nuestro movimiento...
ANTONIO- No hay que minimizar los problemas de vivir en la calle. Ambos sois personas mayores. ¿Qué edad tenéis exactamente?
JOSE- Yo tengo exactamente la tuya: 62 años, y Pepe tiene 55. Pero tenemos una salud excelente. Demasiado viejos para trabajar, pero aún sanos para vivir en la calle. Estaremos calentitos en nuestros sacos de dormir. Recuerda que muchas noches yo he dormido en la terraza de este piso. De ahí me vino la idea.
ANTONIO- Sí, pero aunque no paséis frío... el efecto psicológico...
PEPE- Bueno, habrá que probarlo primero...
JOSE- En los países pobres, hay mucha gente que vive en la calle y encima tiene que ir a trabajar.
ANTONIO- Y veinte que comparten el mismo dormitorio y el mismo baño...
JOSE- Otra cosa más que haremos: denunciar esa situación. Tienes que proporcionarnos información exacta sobre eso. Es preciso estar siempre muy bien documentados. A ver si Internet sirve realmente para algo.
ANTONIO- Una vida es salvada por cuatro mil euros...
PEPE- Viviendo en la calle un año... salvaríamos tres vidas, podríamos hacer mucho bien a personas necesitadas, haríamos proselitismo... y...
JOSE- Y dejaríamos espacio libre aquí... Redondo.
ANTONIO- Bien... Dadme un par de semanas para ponerme en contacto con otros gurús del movimiento, comunicarme por Internet...
JOSE- ¿Sabes? A mí me hacía ilusión lo de ser auténticos vagabundos... eso de ir de una ciudad a otra, predicando el amor y la caridad... como los antiguos frailes mendicantes... pero no lo veo... Si se trata de hacer caridad asistencial, para eso tenemos que tener una localización fija. Y a nivel de proselitismo, igual. La gente tiene que saber que estamos ahí, para acudir a nosotros...
ANTONIO- No sé... recordad que nosotros, de momento, estamos solo en algunas grandes ciudades... Quizá si vais a alguna ciudad próxima donde no seamos conocidos...
JOSE- Bueno, pero no nos moveríamos de allí tampoco... Oye, nos has dado una idea... Yo había pensado inicialmente hacerlo en esta ciudad...
ANTONIO- Claro, es más práctico, pero si se trata de hacer proselitismo... mejor en otra ciudad...
JOSE- Alguna en la que haya algún simpatizante. Alguno de estos que nos dan dinero...
ANTONIO- Voy a investigar por ese lado...
000
AMELIA- ¿Ves? Yo había pensado aquí. Hay un soportal, un parque público...
JOSE- Con niños. Podemos cuidar de los niños...
AMELIA- ¿Cómo?
JOSE- Es una especie de broma... como en "El guardián en el centeno". Nunca sobra vigilancia en los parques donde juegan niños. Pero sí, en ese soportal podríamos guarecernos de la lluvia. Salvo que diluvie...
AMELIA- En mi casa, estoy segura de que mi marido dejará que os duchéis. Y puedo lavaros la ropa interior. También puedo guardaros sobras de la comida. Pero no será comida vegana...
JOSE- Según he mirado en Internet, este núcleo urbano es de casi cuarenta mil habitantes. Una pequeña ciudad. ¿Tú eres la única simpatizante?
AMELIA- Sí. Soy donante. Casi todo mi dinero libre lo doy a caridad. Hablo de eso con mis amigas y familiares... pero sin mucho éxito. El movimiento apenas se conoce aquí.
JOSE- Pues entonces, es buen sitio para nosotros. Mañana podríamos ir a hablar con la asistenta social, para saber cómo está el asunto del voluntariado...
AMELIA- Me consta que hay muchas personas necesitadas de apoyo en casa. Ya veréis. No os faltará qué hacer.
JOSE- Bueno, pues podemos ir saliendo... Los cartelones... y las mochilas de vagabundo, con el saco de dormir y la mínima ropa...
PEPE- En esa fuente podríamos lavarnos... A hora en que no haya nadie, de madrugada y tal...
AMELIA- Mañana vendré yo, cuando vuelva del trabajo. Vivo cerca, no os preocupéis por la ducha...
PEPE- Hay que calcular el costo de una ducha...
AMELIA- Eso puede ser una pequeña aportación mía más de caridad.
PEPE- ¿Tu marido no te da... problemas?
AMELIA- No, de momento me considera una buena esposa... pero no quiere hablar conmigo de creencias. Trabajo, cuido de la casa, cuido de los niños...
JOSE- Y ahora vas a cuidar de nosotros...
AMELIA- Claro, como si fuerais animales domésticos. Mi niña mayor tiene ya cinco años. Podréis ser sus mascotas...
JOSE- Es una buena idea. ¿Ves, Pepe? Otra buena idea: entretener a los niños.
PEPE- Los niños son muy complicados...
AMELIA- Los míos no, Jose...
JOSE- Yo soy Jose, él es Pepe.
AMELIA- Ah...
000
POLICÍA- Ustedes aquí no se pueden quedar.
JOSE- Somos sin techo. No tenemos domicilio y la ley no permite que usted nos expulse. No somos los únicos sin techo en esta ciudad.
POLICÍA- Están en una vía pública.
JOSE- Tendrá que arrestarnos. Sabemos que tenemos derecho a vivir en la calle al carecer de domicilio.
POLICÍA- No hagan que me enfade...
JOSE- Si utiliza la violencia contra nosotros estará cometiendo una ilegalidad...
POLICÍA- ¿Son ustedes de una religión?
JOSE- Pertenecemos al movimiento para la mejora de la conducta. En los medios de comunicación, en la tele, se ha hablado de nosotros. Debido a la escasez de vivienda y de refugio para indigentes, nos hemos ido a vivir a la calle, a fin de dejar espacio libre. Es una forma de protesta, pero también es una solución práctica. Asimismo, nos ofrecemos para ayudar, en tareas de voluntariado, ya que, aunque viejos y sin cualificación profesional, tenemos buena salud. Entre los dos, contamos con mil euros al mes de ayuda económica en subsidios. Los dedicamos casi todo a la caridad. Hay una señora que nos permite bañarnos en su casa. Estos son nuestros documentos...
POLICÍA- ¿Piensan dormir aquí... como una protesta?
JOSE- Aquí estamos protegidos de la lluvia, y en los sacos de dormir no pasaremos frío. Nos han dado una botella de lejía... echando un poco por aquí y por allá evitaremos los bichos...
PEPE- Piense que podemos también influenciar a otros indigentes. Ya hemos visto varios...
POLICÍA- Pero ¿ustedes no tienen casa? ¿Están jubilados?
JOSE- Yo vendí mi casa para donar el dinero a caridad. Está documentado... aquí lo tiene, el documento de venta y la transferencia bancaria... A él lo expulsaron de su casa, fue víctima de un delito difícil de probar y que él no ha denunciado. No, no estamos jubilados. Hemos cotizado, pero aún no estamos jubilados, cobramos otros subsidios... de menor cuantía.
POLICÍA- Pero se van a estropear la salud viviendo en la calle...
JOSE- No crea, es probable que no. Estamos sanos. Dormiremos caliente, nos bañaremos, comeremos... Si perdemos la salud, entonces, sí, claro, la situación cambiará... pero eso sucede también con los otros sin techo.
PEPE- Si usted se entera de algún caso en el que podamos ayudar... La asistencia social envía voluntarios a personas solas, ancianos...
JOSE- Casos de demencia senil, inmovilidad... Todo lo que sea ahorrar trabajo y dinero a los servicios sociales... Pero el problema es que nos solicitan una serie de documentos que no podemos proporcionar. Quieren garantías y no las tenemos, sin embargo, a nivel de amistad podemos ayudar a muchos...
PEPE- Como nosotros mismos estamos ya tan cerca de la vejez...
POLICÍA- Bueno, yo voy a informar de la presencia de ustedes aquí...
JOSE- Por supuesto. ¿Quiere el número de mi teléfono móvil?
000
Comentarios
Publicar un comentario