Esperando (los Godots en acción)
"SOMOS INDIGENTES QUE PRACTICAN LA CARIDAD. VIVIMOS EN LA CALLE PERO NO QUEREMOS DINERO. NOS OFRECEMOS PARA ASISTIR A PERSONAS QUE LO NECESITEN"
JOSE- Ahora nos ponemos así, con el cartel bien visible...
PEPE- Igual que predicadores religiosos...
JOSE- De eso se trata. Evolución es copia más modificación. Copiamos lo bueno de la religión pero lo modificamos quitándole lo malo. Siempre ha sido así. Quiero decir, que los cambios para mejor siempre se han hecho así. Tomando lo bueno, eliminando lo malo... mediante prueba y error.
PEPE- Si se pudiera hacer lo mismo con todo...
JOSE- Es fundamental, es fundamental. Hay que ser siempre optimistas: una cosa puede llevar a la otra. Es muy importante estudiar la historia, cómo evolucionan las ideas. Mira: el cristianismo, a partir de cierto momento, nos dio esa idea de que los sentimientos bondadosos no son una debilidad, sino algo que une a las personas de forma efectiva.
PEPE- Los sentimientos bondadosos siempre han existido...
JOSE- Claro. Se nota sobre todo en la maternidad, el cuidado de los bebés... Hay muchas teorías... pero está claro que en algún momento nos condiciona el haber sido mimados, cuidados... Para sobrevivir, la humanidad tenía que cuidar de los niños, y como los niños no podían hacer nada por los demás porque eran pequeñitos y poco desarrollados en todo, solo tenían la opción de recibir los cuidados de los adultos. Así que nos queda el recuerdo de cuando nos cuidaban. La idea de que el paraíso existe: uno es asistido con benevolencia. Pero en el pasado, en tiempos de los grandes estoicos del imperio Romano, la benevolencia, la piedad, se veían como debilidad.
PEPE- Porque lo más importante es que los adultos cuidan de los niños...
JOSE- Tenemos el instinto de cuidar a los niños. Y de los cachorritos, y de los pájaros heridos... Si no tuviéramos ese instinto, no cuidaríamos de los niños. Así que existen en el ser humano... todos los elementos psicológicos para que cuidemos los unos de los otros. La religión cristiana desarrolló una teoría sobre eso, con un Dios que cuidaba de nosotros, que tenía un hijo que se sacrificaba por nosotros... Y en el Evangelio aparecen mujeres, niños... los apóstoles mismos parecen unos tontos... Pero no te creas que todo en el mito cristiano es nuevo. La idea de que el hombre sabio y virtuoso es castigado por una sociedad imperfecta viene más bien de Sócrates, que es antes de Jesucristo.
PEPE- Ah, claro... Sócrates enseñaba el bien y lo condenaron a muerte por ello...
JOSE- Claro. Porque corrompía a los jóvenes al enseñarlos a pensar por sí mismos. Los críticos reaccionarios decían que eso convertiría a los jóvenes en rebeldes contra sus propios padres y contra los dioses etc. Es decir, que la búsqueda del bien era búsqueda del mal.
PEPE- ¿Eso se podría decir también de nosotros?
JOSE- Pues... déjame que lo piense... Nosotros favorecemos la caridad. Vivimos en la calle para poder enviar nuestros subsidios a quienes más los necesitan... Si todo el mundo donase a caridad lo que gana, entonces no habría consumo. La economía se hundiría.
PEPE- Y si la economía se hunde, entonces no habrá impuestos que sufraguen los subsidios que nosotros cobramos para enviar a caridad...
JOSE- Siempre se corren riesgos. La economía puede tardar mucho en hundirse. Si nosotros somos solo unos pocos tipos raros que han elegido vivir en la calle, eso no va a afectar el consumo. Pero si nuestro estilo de vida -en todas sus variantes- se extiende, entonces... sí, puede que baje el consumo, pero también se extenderá la benevolencia: el trabajo productivo. Nosotros somos solo unos viejos que servimos para poco, pero los que creen en la caridad y la benevolencia que son jóvenes... se están formando como profesionales competentes: economía productiva.
PEPE- Cómo me hubiera gustado estudiar... Pero yo en el colegio no era bueno. Me colocaron de dependiente y ya está. A veces pienso que viví una vida que no valía la pena. Ahora, a mi vejez, estoy mejor.
JOSE- La vida es mejor si tienes apoyo psicológico. Afección... empatía... No parece tan difícil hacer más agradable la vida de los demás.
PEPE- Eso es amor. Tú me amas.
JOSE- Pues claro.
PEPE- Tú tampoco tuviste una buena vida...
JOSE- No... Me hubiera gustado quedarme en el piso... Pero no podía ser. Igual tú te arrepientes... ya sabes que puedes volver...
PEPE- No te voy a dejar solo. Te vendrías abajo.
JOSE- Bueno, no sé... Igual se apunta otro. Ahora, gracias a las comunicaciones electrónicas, las ideas se difunden. Hay gente en nuestras circunstancias. Incluso jubilados. Una persona más bien inútil, que cobra un subsidio del estado que apenas le permitiría pagar una vivienda... Menudo cambio: si nos vamos a vivir a la calle, al final el dinero nos sobra y podemos mandarlo a donde más falta hace...
PEPE- En los países pobres hay gente que trabaja y vive en la calle...
JOSE- Es una barbaridad. Con la de riqueza que hay...
PEPE- Nosotros vamos a vivir en la calle, pero es que no trabajamos... Nos iremos organizando... estaremos bien...
JOSE- Incluso si nadie nos ayuda...
PEPE- Tenemos a Dori...
JOSE- Sí, pero no podemos abusar. Para usar su baño, solo a ciertas horas... Si alguien más ayudara... Vamos a ver qué pasa. Buenos días.
TRANSEÚNTE- Muy buenas. ¿Esto qué es? ¿Una religión?
JOSE- Parecido, señor. Somos la comunidad para la mejora de la conducta. Predicamos la caridad, el altruismo y la benevolencia como estilo de vida. Podríamos ser de ayuda... acabamos de llegar a Valleverde...
TRANSEÚNTE- ¿Y no quieren dinero?
JOSE- Si usted quiere hacer una donación altruista, podemos informarle de donde puede hacerla. Ahora mismo, en muchos lugares de África la gente necesita mucha ayuda.
TRANSEÚNTE- También aquí hay quien necesita ayuda...
JOSE- No es tan grave. Por cuatro mil euros, fíjese, se puede salvar una vida en la campaña contra la malaria. A mí me dan una jubilación mínima que supone unos doce mil al año. Fíjese, viviendo en la calle puedo salvar la vida de tres personas inocentes en otro país. Fíjese cómo están las cosas. Ellos son personas como nosotros.
TRANSEÚNTE- Bueno, yo no sé de eso...
JOSE- Nosotros le podemos informar, mire hay una asociación que se dedica a...
TRANSEÚNTE- Yo creo que si ustedes quieren ayudar, podrían trabajar...
JOSE- Yo soy un jubilado. Viviendo en la calle, ahorro alojamiento. Yo tenía un piso que vendí por cien mil euros... todo lo mandé a caridad, puedo demostrarlo documentalmente.
TRANSEÚNTE- ¿Vendió su piso para mandar el dinero a África y ahora vive en la calle?
JOSE- Sí, pero yo formo parte de una comunidad. Mi amigo Pepe forma parte también de ella. Todos nos apoyamos unos a otros... en fin, vale la pena...
TRANSEÚNTE- ¿Una comunidad? ¿Una secta?
JOSE- Bueno, podría llamarlo así, aunque no hay nada malo... de esas cosas que dicen. Somos un grupo de personas que compartimos la creencia de la caridad. Cada cual trata de ser útil. Y Pepe y yo pensamos que...
TRANSEÚNTE- Bueno, otro día seguimos. ¿Quieren un euro?
JOSE- No, no. No conviene que aceptemos dinero. Lo que nos interese es que nos donen comida y, quizá, utilizar un baño de vez en cuando...
TRANSEÚNTE- Hombre, pueden ir a un baño público...
JOSE- Si, siempre tenemos esa opción, como cualquier vagabundo... y eso es lo que somos.
TRANSEÚNTE- Bueno, adiós...
PEPE- Primer contacto...
JOSE- Y podrán ser más hostiles. La calle...
PEPE- ¿Tienes hambre?
JOSE- Ahora no, tenemos las galletas que nos dejó Dori. Son muy baratas. Dori va a averiguar cómo podemos conseguir comida gratis. Fruta, verdura...
PEPE- Sí, comer hoy en día...
JOSE- Se puede alimentar perfectamente a una persona un año entero con solo 200 euros. Pero es que, en la práctica, solo hay que estar pendiente de toda la comida que se desperdicia y se tira a la basura. Y, encima, somos dos viejos. Los viejos, con mil quinientas calorías diarias, ya tenemos.
PEPE- Pero eso es, en teoría...
JOSE- Los costes de producción de la agricultura extensiva: soja, maíz, trigo... A precios de mercado... Alimentándonos de pan y agua... Quizá 50 euros... En el piso costábamos eso, y nos alimentábamos muy bien. Cocina vegana buena. Ahora, aquí, en la calle, sin poder cocinar, sin frigorífico... Y necesitamos vitaminas, proteínas etc... para no enfermar.
PEPE- En este pueblo hay mucho trabajo agrícola. Seguramente a Dori le será fácil encontrar comida barata.
SEÑORA- Perdone, ¿qué es eso de "asistir a quienes lo necesiten", que dice el cartel?
JOSE- Buenos días, señora. Nos referimos a tareas esporádicas de voluntariado. Por ejemplo, personas ancianas que viven solas... Una amiga nuestra que vive en este pueblo va a informarse ahora en los servicios sociales, pero nosotros nos ofrecemos ya. Hoy es nuestro primer día.
SEÑORA- Pero... ¿ustedes son "indigentes"?
PEPE- Vivimos en la calle, señora, para economizar espacio habitable. Mi amigo vendió el piso que tenía para donar el dinero a caridad.
SEÑORA- Pero ¿no tienen ustedes familia?
JOSE- Pues, ahora que lo dice... la verdad es que no. Los dos somos solterones, sin parientes...
SEÑORA- ¿Son ustedes gais?
JOSE- No... La verdad es que no. Pero ninguna mujer nos quería, señora. Somos personas pobres, de poco valor...
PEPE- Ahora valemos más... porque hacemos caridad.
SEÑORA- Bueno, adiós...
JOSE- No nos sabemos explicar... tenemos que mejorar mucho... Ensayo y error... como en todo.
PEPE- Hola, Dori ¿nos traes comida?
DORI- Hola... Sí, mirad: todo esto es gratis. Fruta en buen estado, pan que está solo un poco duro...
JOSE- Perfecto. Las vitaminas de la fruta... estamos salvados...
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PEPE- ¿Qué tal te fue?
JOSE- Creo que fue un éxito, pero era un anciano senil.
PEPE- ¿Y estaba solo en casa?
JOSE- Sí... La funcionaria me dijo que era correcto. Yo pensaba que no debía vivir solo. Yo creo que estaba senil. En dos horas que estuve con él, le estuve escuchando. No hacía caso de lo que yo decía.
PEPE- ¿Le preguntaste si prefería estar solo?
JOSE- No tuve iniciativa para eso. Dos horas...
PEPE- Hiciste más bien que mal...
JOSE- Objetivamente hice bien... en primer lugar, porque durante dos horas, si hubiera sufrido un percance -una caída, por ejemplo- hubiera podido asistirlo... En segundo lugar... porque mi presencia es posible que le aportara algún... consuelo...
PEPE- Eso no lo puedes saber. Quizá le hubiera dado igual estar solo, si, según tú, no te hacía caso...
JOSE- E incluso podía haberlo molestado.
PEPE- ¿Era simpático?
JOSE- No... No tenía familia... Por lo visto había trabajado de dependiente en un comercio... Veía la televisión... No sé mucho más...
PEPE- ¿De qué hablaba?
JOSE- De sus enemigos... De Fulano que qué se había creído... Los insultaba... No era simpático...
PEPE- Nosotros intentamos serlo...
JOSE- El ser amables, gratos... forma parte de nuestra creencia. Es importante... pero quién sabe, quizá podemos acabar resultando molestos... aquí, en este rincón... con nuestro cartel...
PEPE- ¿Volverás mañana?
JOSE- Sí, he quedado en eso con esa mujer, la funcionaria...
PEPE- Tampoco parece simpática.
JOSE- No... Pero tanto tiempo viviendo en el apartamento... en la comuna...
PEPE- Jeje... la "comuna"...
JOSE- Sí... propiamente... era una comuna...
PEPE- Y yo soy tu amigo...
JOSE- Eso es... compartíamos un piso en plan comuna... y como todos éramos creyentes de la ideología de la mejora del comportamiento... pues siempre éramos amables, tratábamos de ser simpáticos, discretos, humildes... etecé...
PEPE- Y ahora esa mujer, la funcionaria... no lo es... ¿Te ha preguntado algo?
JOSE- No. Dori habló con ella. Me dio la impresión de que se jactaba de que no quería conocer nada de nuestra historia.
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DORI- Se llama Elisa...
PEPE- Ajá... De momento, prefiero quedarme aquí... a guardar el fuerte...
JOSE- Cuidado con la ironía, Pepe. Hay que ser muy cuidadosos con el sentido del humor...
PEPE- Yo creo que te excedes... pero te haré caso... por humildad...
JOSE- Es una maquinaria bien engrasada... ¿ves? Me has contaminado con tu ironía...
PEPE- Jeje...
DORI- Bueno, pues no os podéis creer cómo insistía sobre cómo estaba yo metida en esto... cómo os conocí... Parecía preocupada por mí...
JOSE- Indudablemente es hostil...
DORI- Le dije que me dabais un consuelo que me recordaba a la religión. Cuando pequeñita, yo era bastante católica... Me daba vergüenza serlo porque en mi familia nadie lo era... Pero mi padre, un hombre sencillo, pensaba que no estaba mal que las chicas se metieran un poco en religión...
JOSE- La religión es buena para las mujeres y los niños... Sí... una idea común...
DORI- Y como ya sabéis... me casé pronto...
JOSE- No, no nos has contado nada. Que estás casada, que tienes dos hijos... uno de ellos está todavía en casa...
DORI- Está preparando unas oposiciones...
JOSE- Esperemos que las saque... es bastante angustioso...
DORI- Sí... pero... En fin... Pues eso: yo me casé joven. Había empezado a estudiar para enfermera. Todas decían que ya había muchas...
JOSE- Pues más hacen falta...
DORI- Me daba un poco... me parecía difícil... no sabía si podría soportar la sangre... si podría superar los exámenes... Estaba un poco acobardada, tampoco tenía muchas amigas... Y entonces conocí al que ahora es mi marido... y me sentí muy halagada porque me pidiera casarme...
JOSE- ¿Lo amabas?
DORI- Claro... tenía muchas ganas de amar... Ahora lo sigo amando... pero a vuestra manera...
JOSE- También es tu manera, Dori. Tú también crees en lo mismo que nosotros.
DORI- No sé si soy como vosotros... Teneros aquí a vosotros... es la primera vez que tengo contacto tan continuado con gente de... nuestra comunidad... Todo por Internet. Aquí, en Villaverde...
JOSE- ¿Has mejorado tu comportamiento?
DORI- Creo que sí. Mi marido y mis hijos lo notan...
PEPE- ¿Les gusta?
DORI- No lo sé... Espero que sí... yo me siento mejor...
JOSE- Tal vez tu marido pueda llegar a sentir que serás una mejor esposa. Aunque siempre lo has sido...
DORI- Sí... Hace diez años me enteré de que mi marido me es infiel. Lo acepté. Le dije a mi marido que me había enterado y que no me importaba.
JOSE- ¿Y cómo reaccionó él?
DORI- Se burló de mí, diciéndome que yo era tonta, que no me era infiel. Pero sí lo era. Me sentí muy avergonzada. Unos meses después le demostré que sí estaba bien informada. Entonces se enfadó. Dijo eso de que yo lo espiaba, que qué quería, que qué iba a hacer. Le dije que solo le decía que no me importaba. Se volvió a enfadar, que yo era una mujer fría, que cómo no me iba a engañar, si yo no era ya su esposa. Me dijo que era una mala ama de casa, que lo único que hacía era ver la tele, que no había sabido educar a nuestros hijos... Después compró dos camas pequeñas, para que no tuviéramos que dormir juntos. Y pocas cosas han cambiado hasta ahora... Ahora os tengo a vosotros...
JOSE- Tu conducta me parece muy buena...
PEPE- ¿Cómo es tu relación ahora con tu marido?
DORI- Me lleva a algunas reuniones familiares, con compañeros de su trabajo... Una vez quiso volver a tener relaciones conmigo... fue porque perdí peso... eso fue hace un par de años... debido a mi nueva creencia... No supe qué hacer. Le dije que sí, pero después, cuando vio que no tenía ganas, no volvió a tratar el tema.
PEPE- ¿Y su amante? ¿La quiere?
DORI- Creo que no encuentra lo que busca. Por lo visto, ha cambiado de amantes. Se ha peleado. Lo que no sé es si ha tenido más hijos. No es un hombre rico, en todo caso. Vosotros sois ahora toda mi vida... Cuando me enteré del proyecto de que vinierais aquí... sentí una gran alegría. Sois como os imaginaba.
JOSE- Amor y caridad.
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PEPE- Yo creo que siempre debería haber uno aquí, con el cartelón. Lo de la ayuda asistencial podríamos hacerlo por turnos. Es verdad que yo todavía no me veo en ello, pero reconozco que simplemente acompañar a personas solitarias ya es una tarea valiosa.
JOSE- Sobre todo con las personas mayores, que cada vez hay más. Nosotros... bueno, yo soy prejubilado y a ti poco te falta. Por suerte contamos con buena salud y formamos parte de una comunidad que practica una afección muy activa.
PEPE-Afección activa...
JOSE- Sí... es eso de las habilidades sociales. Debemos desarrollarlas, de manera que todos obtengamos esa barata recompensa que es la afección. Puesto que somos "sin techo" eso podría aportarnos ciertas ventajas para llevar a cabo tareas de asistencia presencial. Tienes razón en el sentido de que conviene que siempre haya alguien aquí presente.
PEPE- Pero tenemos que saber bien qué decir. Por una parte, debemos informar acerca del movimiento, porque muchas veces la gente se confunde con lo que ve en Internet. Después, la posibilidad de dar asistencia fuera de este lugar...
JOSE- Podemos dar información y asistencia en conexión con la gente que conocemos. Nuestro movimiento tiene ya bastante gente. Pero, de todas formas, lo principal es que ahorramos espacio habitable viviendo en la calle y enviamos dinero a caridad.
PEPE- Al principio, cuando sacaste la idea, me hizo ilusión eso de ser vagabundos, de ir de allá para acá...
JOSE- Sí... pero dándole vueltas al asunto, resulta que lo útil consiste en esto: mantenernos en un lugar fijo, como un referente. Y, además, en una ciudad donde todavía no tengamos presencia activa. La verdad es que en el piso -en la comuna- estábamos mejor. Y de vagabundos... hubiera sido mucho más ilusionante.
PEPE- Pero es como tiene que ser.
JOSE- En realidad, antes estábamos mejor. Pero éramos demasiados en el piso. Lo conveniente es que en el piso vivan los que trabajan.
PEPE- Los jubilados a la calle...
JOSE- De momento, estamos bien ¿no?
PEPE- Sí, dormimos calentitos, el suelo está duro, pero no molesta. Con unos cartones y el saco de dormir...
JOSE- No creo que esto nos afecte la salud en nada.
PEPE- Es imposible saberlo, pero parece que no.
JOVEN- ¿Ustedes son de la comunidad para la mejora de la conducta?
JOSE- Eso es.
JOVEN- Básicamente, es como ser cristianos ateos...
JOSE- Bueno, en nuestra cultura puede dar esa impresión. Ahora bien, en China o en la India... no sé cómo lo interpretarían. Ellos tienen otras tradiciones.
JOVEN- La caridad, la humildad, todo eso...
PEPE- Nosotros le llamamos "comportamiento de alta confianza". Es decir, el tipo de comportamiento que genera confianza. Una persona pacífica, caritativa etc nadie la ve como amenaza.
JOSE- Crea buen ambiente. Como una planta.
PEPE- ¿Eso es ironía?
JOSE- Bueno, hasta cierto punto. Quiero decir que ese tipo de comportamientos benévolos tienen, cuando menos, el atractivo de la inocuidad.
JOVEN- ¿Y cómo sé yo que ustedes no fingen? Igual son unos pederastas que se ponen aquí para ganarse la confianza de los niños...
JOSE- Bueno, usted, por una parte, ya ha oído hablar de nosotros. Supongo que en la tele o las redes sociales... Además, puedo probar documentalmente que estoy jubilado y que vendí mi piso para enviar el importe de la venta a caridad...
JOVEN- Y aquí ¿qué hacen?
JOSE- En primer lugar, dormimos y vivimos aquí, con lo cual ahorramos espacio habitable que otros necesitan... Después, estamos aquí para hacer propaganda y proselitismo. Y yo he empezado ya a hacer un poco de asistencia humanitaria: voy unas horas a acompañar a un anciano que está solo. Para eso nos está asesorando una asistenta social.
JOVEN- ¿Y se ponen juntos para hacerse compañía?
JOSE- Claro, la soledad... bueno, suele ser algo bastante malo.
PEPE- Somos amigos. Buen rollo.
JOVEN- ¿Y si en lugar de ser viejos fueran jóvenes?
JOSE- Los jóvenes tienen que estudiar.
PEPE- Eso.
JOVEN- Todo el mundo con lo mismo...
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PERIODISTA- Hola, amigos. Me llamo Alejandra y soy de la televisión local. ¿Os interesa un pequeño reportaje?
JOSE- Encantados. Todo lo que sea propaganda, bienvenido sea.
PERIODISTA- Estupendo. Ésta es Charo, que lleva la cámara. Entre las dos nos arreglamos. Esto es para una tele local, no lo verá mucha gente, pero bueno, algunos sí.
JOSE- Todo es bueno.
PERIODISTA- Bueno, pues entonces, yo me pongo aquí... vosotros ahí... ¿Os llamáis...?
JOSE- Yo me llamo Jose, y él es Pepe.
PERIODISTA- Pero eso suena como un chiste.
PEPE- Nuestros nombres son muy comunes.
PERIODISTA- ¿Os importa si os presento como Jose y Pedro?
PEPE- No creo que esa pequeña falsedad haga daño a nadie.
JOSE- Ahora te llamas Pedro.
PERIODISTA- Bueno, pues empezamos, ¿ok?
JOSE- Sí.
PERIODISTA- Buenas tardes. Desde hace cuatro días, la ciudad de Villaverde tiene dos nuevos visitantes. Ellos son Jose y Pedro, miembros de la comunidad para la mejora de la conducta que han decidido vivir como "sin techo" en este parque. Ambos son jubilados y envían la integridad de sus pensiones a la ayuda al Tercer Mundo. ¿Por qué decidisteis dar ese paso?
JOSE- Hola, buenas tardes. La comunidad para la mejora de la conducta practica la caridad a gran escala. El importe de nuestras jubilaciones puede incluso salvar vidas en los países más pobres. El precio de la vivienda es muy alto, de modo que si no gastamos nada en vivienda al convertirnos en "sin techo" podemos dedicar todo ese dinero sobrante a la caridad.
PERIODISTA- Pero ¿no encuentran muy duro vivir en la calle?
JOSE- Bueno, hemos empezado hace poco, y hasta el momento no parece tan malo. El clima es benigno, ese soportal que ustedes ven nos protege de la lluvia y para lavarnos tenemos diversas opciones. Para dos personas sanas que no trabajan, no supone un gran sacrificio. Y el saber que gracias a esto podemos ayudar a quienes más lo necesitan nos proporciona cierta satisfacción.
PERIODISTA- ¿Dónde vivían ustedes antes?
JOSE- Compartíamos un piso en la capital con otros creyentes. Pero éramos muchos, teníamos poco espacio. Y los demás trabajaban y nosotros no. Ahora ellos están mejor. Además, viniendo a Villaverde hacemos proselitismo. Todo encaja.
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JOSE- Me pone usted en un dilema, me lo tengo que pensar.
PROPIETARIO- Ya lo ve usted: tiene que asumir su propio discurso.
PEPE- Permítame, señor, a ver si lo tengo claro: usted nos ofrece alojamiento gratuito. Y si no lo aceptamos nosotros, ese alojamiento quedará vacío. Nadie más lo va a aprovechar.
PROPIETARIO- Eso es. Tengo una casa con dos habitaciones libres. No hay muebles, pero eso a ustedes les da igual. Y tienen un cuarto de baño que yo no uso. Yo uso el del piso de abajo de la casa. La cocina, la pueden usar según la hora. Pero ustedes tampoco tienen problema con eso.
JOSE- Por una parte, usted nos demuestra confianza, lo que es positivo.
PEPE- Por otra... usted no es tan altruista como nosotros. Usted no es de los nuestros.
PROPIETARIO- Yo soy una persona casi normal. Vivo solo, estoy jubilado como ustedes, pero tengo una casa amplia. A veces había pensado tener a alguien, pues ya me hago mayor. Pero con las mujeres nunca he tenido suerte. Y pagar a alguien... Ustedes son mi oportunidad: me he informado y me merecen toda confianza. Con ustedes tendré ayuda en casa.
JOSE- ¿Usted paga a alguien para limpiar?
PROPIETARIO- Una señora me viene una vez por semana.
JOSE- No estaría bien que se quedara sin ese ingreso.
PROPIETARIO- Ningún problema. Ustedes limpien lo que ensucien y ella limpiará todo lo demás. Yo de dinero estoy bien. Lo que me falla es la confianza. De ustedes me fio. Ustedes se comprometen a no molestar en casa, ¿no?
JOSE- Nosotros nunca molestamos a nadie. Somos benevolentes, ya sabe usted.
PROPIETARIO- Y eso de ustedes del proselitismo... Pueden venirse aquí todos los días con su cartelón, a hacer publicidad de su creencia. A mí no me importa. Pero en mi casa no entra nadie, salvo ustedes. Dormir, comer, bañarse...
PEPE- Parece un buen trato ¿no?
JOSE- ¿Y no teme usted que lo convenzamos de ser como nosotros y acabe haciendo como yo, vendiendo la casa y quedándose en la calle?
PROPIETARIO- Qué va. Yo he trabajado mucho para pagar mi casa. No la voy a vender para hacer caridad, no señor. Pero ustedes pueden vivir dentro.
PEPE- A mí me tienta.
JOSE- Bueno...
PROPIETARIO- Y los invito a comer. Ustedes se alimentan de verduras y todo eso ¿no?
JOSE- Sí, somos veganos...
PROPIETARIO- Yo estoy bien de dinero.
JOSE- ¿Me permite preguntarle qué estilo de vida lleva usted?
PROPIETARIO- Pues verá usted. Tengo amistades y tengo aficiones. No solo soy comedor de carne, sino que soy cazador.
JOSE- ¿Cazador y recolector?
PROPIETARIO- ¿Recolector? ¿de qué?
JOSE- Pues, no sé... de espárragos, de setas...
PROPIETARIO- No... pero entiendo el concepto. Uno va por el campo a llevarse lo que pueda. Toda mi vida he sido agricultor. Tractorista. Un poco camionero.
PEPE- ¿Y nunca formó una familia?
PROPIETARIO- Me casé con una señora que me salió mal. Mala mujer, sepan ustedes. No tiene derecho a reclamarme nada. Tuve un hijo, aunque puede que no fuese mío. Está hecho un golfo, por ahí. No sé si vive. Puede que no... porque se metía droga. Malas experiencias. Yo tampoco he sido ejemplar.
JOSE- O sea, usted es eso que se llama "un hombre de campo"... "sencillo". Cazador como afición... propietario de una casa... con una jubilación... Un matrimonio fracasado... un hijo fracasado...
PROPIETARIO- Un hombre honrado. Una vez me multaron por exceso de velocidad. Y otra por hacer mal la declaración de impuestos. Lo dicho: agarro la escopeta y me voy a cazar con mis amigos. Luego vamos al bar. A veces vemos el fútbol y criticamos a todo el mundo. Soy conocido en el barrio.
JOSE- ¿Y sus amigos no se extrañarán de que nos ceda vivir en su casa?
PROPIETARIO- A mis amigos les diré que he sido inteligente y he aprovechado una oportunidad. Siempre me decían que no era prudente vivir solo. Pero como yo no tengo familia... Ni mujer...
JOSE- Nosotros podríamos ser como animales domésticos... Eso es interesante.
PROPIETARIO- Claro. Ustedes son... como han dicho... "benévolos"...
JOSE- Eso es... benévolos y corteses.
PROPIETARIO- ¿Qué plan de vida tendrían ustedes, a ver?
JOSE- Bueno... pues usted bien lo ha dicho... Vendremos aquí a hacer proselitismo... a dar información... Yo ya estoy ayudando... precisamente, a un anciano que vive solo, el pobre...
PROPIETARIO- Voluntariado. Muy bien, les felicito. Es el tipo de cosas que ustedes hacen ¿no?
JOSE- Yo creo que a usted le interesará que nosotros solo vayamos a casa a dormir y a bañarnos...
PROPIETARIO- Sí, sí... Ya nos organizaremos... Si no tienen que hablar mucho conmigo, ni nada de eso... Yo ya tengo mi pandilla...
PEPE- ¿Y a veces los trae a casa?
PROPIETARIO- Alguna vez. A ver el fútbol. Aunque otras veces lo vemos en el bar.
JOSE- Fíjate, Pepe: la caza, el fútbol, los chismes... ¿juegan también a las cartas o al dominó?
PROPIETARIO- Algunos amigos míos, sí. Pero yo no.
JOSE- Pues todo esto parece bastante inequívoco. ¿Recuerdas lo que te comenté, Pepe, sobre lo inequívoco?
PEPE- Y tentador, para mí. Mejor que en el piso de la Capital.
JOSE- No, en el piso estábamos en la comunidad... A mí me atraería volver a vivir de forma parecida.
PEPE- Yo quizá...
JOSE- Trato hecho. Al fin y al cabo, usted puede cambiar de idea en cualquier momento y volver a echarnos a la calle...
PROPIETARIO- O morirme. Si me muero... supongo que la casa la heredará algún sobrino...
JOSE- Entonces nos echará su sobrino...
PROPIETARIO- De fijo que lo hará... no lo duden.
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PROPIETARIO- ¿Qué tal?
JOSE- Pues... todo bien. Sus instrucciones no son nada complicadas y estamos muy agradecidos. Ya sabe que para cualquier cosa...
PROPIETARIO- Nada, nada. Ustedes no me molestan nada, pero permítame, amigo, que le pregunte... ¿está su compinche por ahí?
JOSE- Ha ido a una gestión relacionada con su pensión.
PROPIETARIO- Da la impresión de que usted le manda ¿no?
JOSE- No existe tal cosa entre nosotros, pero yo hablo más, estoy más informado...
PROPIETARIO- ¿Él también vendió su piso para donar el dinero a caridad, como usted?
JOSE- Él no poseía un piso en propiedad. Compartía un piso que había heredado y unos parientes comenzaron a acosarlo para que lo abandonara. Yo trabajaba en una pequeña empresa familiar y coticé lo suficiente para jubilarme antes. Él se quedó sin empleo y era ya demasiado viejo para conseguir un nuevo empleo. Sin empleo y con problemas graves en casa... Supo de nosotros y en nosotros encontró un refugio y una creencia.
PROPIETARIO- Entonces, en su caso, se trata de una salida personal...
JOSE- Eso para nosotros no supone ninguna diferencia. Todo es personal. Fíjese que coincidimos -también con usted- en que no tenemos familia. En nuestra comunidad hay también personas con familia, pero el no tenerla es algo que incentiva buscar una comunidad. Y si uno descubre una creencia que puede compartir...
PROPIETARIO- Pues todo eso se parece a una religión...
JOSE- Y no es casualidad. Compartir una comunidad de creencia es una motivación. Pero no solo sucede en las creencias religiosas, también en las políticas. Nosotros compartimos una creencia en el cambio de comportamiento. Somos una comunidad moral.
PROPIETARIO- Esa forma de hablar que tienen ustedes... ¿la aprenden?
JOSE- Claro. Mire los videos en Internet. Las sesiones de formación muchas veces se graban en directo. Es parecido a una escuela de arte dramático. Aprendemos a expresarnos de forma amable, sincera, afectiva y no agresiva. Nuestro estilo de comportamiento es esencial.
PROPIETARIO- Pero eso no es natural...
JOSE- Nada es natural en el ser humano. Piense, por ejemplo, en cómo la gente cambia su comportamiento... en un velatorio. O dentro de una biblioteca pública. Lo importante es hacerlo de forma convincente, fácil, coherente. Evitar la sobreactuación, el histrionismo. Expresarse con humildad, con modestia, con sencillez, con claridad. Por ejemplo, hay "talleres de asertividad" donde la gente aprende a expresarse de forma más bien agresiva ante la hostilidad. Nosotros hacemos algo parecido, pero nuestro objetivo no es la asertividad, sino la benevolencia. Cultivando un estilo de comportamiento benevolente aseguramos participar en una comunidad altruista.
PROPIETARIO- Y todo ello, para personas necesitadas de apoyo. Personas que están solas, fracasadas...
JOSE- Sin duda, ese tipo de personas se ven especialmente motivadas para vivir en una comunidad donde se evita toda agresión. Eso hace pensar que nuestra comunidad está formada por personas débiles. Y en parte es así, pero no todos lo son. Además, las personas débiles, si se organizan bien al ser conscientes de su debilidad, pueden ser capaces de llevar a cabo acciones eficientes. Es lógico que las personas más capaces se sientan más conformes con su situación. Quienes desean cambiar las cosas son aquellos que se encuentran... incomodos en la situación presente.
PROPIETARIO- No parece algo muy atractivo.
JOSE- Solo pretendemos alcanzar a una minoría... Queda por ver cómo se desarrolla esto. Pero la comunidad está creciendo. Y no solo entre gente de poco valor como Pepe y yo.
PROPIETARIO- ¿Quién da valor a las personas?
JOSE- Bueno, el valor social. El estatus, el mérito, la dignidad que uno tiene. Yo nunca tuve mucho. Era un simple empleado en un negocio familiar. Sin una profesión, nunca gané mucho. Nunca tuve muchos amigos, nunca se interesó por mí una mujer que valiese la pena.
PROPIETARIO- ¿Eso tiene que ver con que decidiera hacerse vagabundo?
JOSE- Sí... Ya digo que solo cobro la jubilación mínima. Es lo único que puedo ofrecer. Se me ocurrió que viviendo en la calle podría enviar ese dinero a caridad. Al no trabajar... y en la medida en que mi salud no es mala pese a mi edad... He dejado libre espacio habitable y me he dedicado a predicar... con mi cartelón.
PROPIETARIO- ¿Y el otro? ¿Quería venir a la calle con usted?
JOSE- Yo le comenté que no me atrevería a hacerlo solo. O que me lo pensaría. Pero decidió apoyarme. Realmente, no sé si él o yo hubiéramos tenido algún inconveniente a la larga. Tal vez sí lo hubiese hecho solo.
PROPIETARIO- A mí todo esto suyo me parece una tontería, pero ustedes me dan confianza.
JOSE- No detecto en usted ni burla ni desprecio, parece usted una persona tolerante y poco agresiva.
PROPIETARIO- Claro, por supuesto. Como tantos otros. Como casi todo el mundo.
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PEPE- El beneficio personal de un estilo de vida basado en la benevolencia y el altruismo es la posibilidad de integrarse en una comunidad de extrema confianza. Esto para muchas personas no tiene ningún valor, pero para algunos sí lo tiene. Y no es preciso que muchas personas integren esa comunidad. Si sólo fuesen una persona de cada diez mil ya daría grandes resultados.
ADOLESCENTE- Eso serían... menos de un millón de personas en el mundo.
PEPE- Pues imagínate un millón de personas de gran eficiencia económica dedicando todo su esfuerzo al altruismo. Podrían acabar con el problema del hambre y el de la vivienda. Y una vez el mundo se diera cuenta de esto, seguramente influiría en la mejora general del comportamiento.
ADOLESCENTE- Bueno, el problema de la vivienda no es tan fácil...
PEPE- No creas. Hay informes técnicos que explican que la producción de material de construcción prefabricado a gran escala podría lograrse a bajo coste. Casi lo más complicado sería el tema de las aguas residuales. Pero también puede resolverse.
ADOLESCENTE- Eso es ciencia-ficción.
PEPE- Es tecnología que ya existe. Solo se trata de crear una estructura productiva eficaz. Con medio millón de personas sería suficiente. La productividad de la tecnología actual es asombrosa. La inmensa mayoría de lo que se produce no es de primera necesidad. Las necesidades básicas apenas implican una pequeña parte del esfuerzo económico. Por eso una minoría de personas comprometidas con el esfuerzo altruista tendría hoy efectos espectaculares. Eso no pasaba antiguamente, cuando la producción agrícola, por ejemplo, rendía mucho menos.
ADOLESCENTE- Pero ustedes, de todas maneras, no son uno de cada diez mil.
PEPE- Desde luego. Ahora mismo somos uno por cada un millón. Necesitaríamos crecer cien veces más. Siempre es esa cuestión, ¿cómo hacer el comportamiento altruista atractivo aunque sea para una minoría... una minoría suficiente?
ADOLESCENTE- Ustedes lo comparan con la religión...
PEPE- Toda comunidad ideológica. La militancia política, por ejemplo. Te metes... en un rollo, porque ese rollo te proporciona... compensaciones emocionales. Tus relaciones de confianza, el compartir una actividad...
ADOLESCENTE- Por razones personales...
PEPE- Exacto. Si practicas el altruismo solo por... idealismo... desconectado de tu propia experiencia personal como individuo en comunidad... no lograrás ni un gran compromiso ni tampoco atraer mucha actividad productiva. Por eso las religiones tienen tanto efecto, a pesar de lo... irracional de sus creencias sobre seres sobrenaturales.
ADOLESCENTE- Yo me metería en un rollo ideológico... si lo viera... no sé... si tuviera un cierto reconocimiento... si encontrara gente que valiese la pena...
PEPE- Los comienzos siempre son difíciles. Este... esto nuestro es nuevo. A ver cómo resulta. Pero antes no existíamos.
ADOLESCENTE- No sé... usted es el primero con el que hablo. Antes había visto algo por la tele, de una secta... Usted es el primero con el que hablo...
PEPE- Y soy un viejo. Y no muy listo... Hay que esperar a que se den resultados capaces de despertar mayor interés... mayor atractivo...
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PROTOMONJA- ¿Es verdad que hay chicas conductistas que son como monjas?
JOSE- Hay que definir un poco lo que eso viene a ser. Tengo entendido de que hay chicas, sobre todo estudiantes, que viven en comunidad, comparten un ideal de caridad y no se interesan por la sexualidad. No sé si eso es más o menos lo que tú consideras.
PROTOMONJA- Bueno, igual sí. Vivir para la caridad, con otras chicas compañeras, es algo que me hace ilusión. Supongo que será parecido a lo de las monjas religiosas.
JOSE- Es posible. Con los chicos podría ser parecido. Yo sé de chicos y chicas estudiantes, que comparten pisos. Pero tampoco el movimiento abarca tanta gente.
PROTOMONJA- Yo no quiero vivir sola. Me gustaría vivir con otras chicas que compartieran una creencia como la vuestra. Pero en esta ciudad... no encuentro a nadie.
PEPE- ¿Has mirado en Internet?
PROTOMONJA- Bueno, he mirado un poco...
JOSE- Yo me pondré en contacto con uno de los nuestros que toca muchos temas, que reúne información...
PEPE- Dale el teléfono de Dori. Dori es la única creyente en Villaverde, de momento. Es ama de casa, ya una persona mayor...
PROTOMONJA- Bueno, todo lo que sea ir explorando...
JOSE- Es difícil vivir según una creencia en soledad. Una creencia significa mucho y si uno se siente incomprendido...
PROTOMONJA- ¿Tendría sentido que me fuera a vivir a una gran ciudad para poder convivir con otras chicas creyentes?
JOSE- Lo encuentro perfectamente justificado. Antes la gente pensaba que el altruismo era algo que tenía que darse como por una especie de deber supremo. Hacer el bien porque hay que hacerlo, y no por un motivo personal. Eso estaría bien... pero no es viable. Por eso surgió este movimiento: vivimos dedicados a la caridad a cambio de las compensaciones afectivas propia de formar parte de una comunidad de benevolencia. La comunidad existe como expresión del comportamiento benevolente, del cual la caridad, el altruismo, es un ingrediente importante. No puedes ser benevolente si no haces caridad. Aunque, en teoría, puedes hacer caridad por muchos motivos. Pero nuestro motivo es el único que va parejo a unas compensaciones emocionales atractivas. En tu caso, te gustaría vivir como una monja, en comunidad con otras chicas...
PROTOMONJA- Sí... es algo natural.
JOSE- Piensa que en otros movimientos sociales las cosas no eran así. Por ejemplo, en los movimientos religiosos, la motivación en teoría ha de ser la recompensa sobrenatural. O en los movimientos políticos, alcanzar el ideal político. En nosotros, la motivación es la conducta. La conducta benevolente... que es a la vez consoladora para el que hace caridad en comunidad, y reparadora para el que se beneficia de la caridad.
PROTOMONJA- Entonces es un sistema perfecto.
JOSE- Bueno... Siempre y cuando haya suficiente gente interesada en un estilo de vida que es exigente. A mí no me gusta dormir en la calle. Tampoco me atraía venir a una ciudad pequeña donde no conozco a nadie. En el piso que compartíamos en la Capital estábamos mejor... pero... era inevitable dar este paso...
PEPE- Sí, es inevitable...
JOSE- Recuerda que no debes buscar la mortificación. El sufrimiento por el sufrimiento no sirve para nada. Lo que pasa es que hay mucha gente sufriendo en el mundo y ahorrar dinero para hacer caridad tiene sentido.
PROTOMONJA- De todas formas, yo no tengo dinero... estoy yendo a una escuela profesional para prepararme como administrativa...
JOSE- Quizá convendría que te prepararas, al menos, como auxiliar sanitaria...
PEPE- O geriatra... Así podrías hacer bien directamente a personas necesitadas. Ganando dinero o no.
PROTOMONJA- Sí, eso es más de monja...
JOSE- Si no puedes localizar a otras chicas con las cuales compartir esta creencia... tendría sentido que te fueras a una ciudad más grande donde sí la encuentres. La cuestión es que tu fe no se pierda.
PROTOMONJA- Un comportamiento benevolente es no enfadarse nunca...
JOSE- Es algo bastante sencillo, que todos conocemos: ser afectivo, sensible, empático, humilde... generar confianza. Pero, claro, hay que soportar provocaciones, ofensas... Por eso es más fácil en comunidad.
PROTOMONJA- Yo creo que, bien hecho, podría atraer a muchos...
JOSE- Ya veremos. Nosotros somos viejos. La idea es que los estudiantes más exitosos se formen como médicos o ingenieros, y los que menos que aprendan profesiones que sean a la vez útiles, bien retribuidas y que puedan permitir ayudar a otros.
PEPE- Los viejos como nosotros, que ya no servimos para mucho...
JOSE- En mi caso, para nada: solo era un oficinista.
PROTOMONJA- Claro, aquí dais información... con contacto humano.
JOSE- Eso es. Internet tiene demasiada información, a veces es difícil procesarla... y el estilo del comportamiento... Nosotros hacemos lo que podemos. Somos dos viejecitos simpáticos.
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OPINANTE- Entiendo el mecanismo. Yo ahora estoy fastidiado por mi divorcio. Quisiera empezar de nuevo. Supongamos que esta circunstancia mía personal me impulsara a militar en vuestro movimiento.
JOSE- Bueno, tendrías que ver lo que el movimiento puede ofrecerte.
OPINANTE- Pero ¿no se trataría de una circunstancia personal cuando debería tratarse de una convicción en la que no interviniese ningún factor personal?
JOSE- Entre nosotros, todo es personal. Si una persona tiene una situación afectiva estable -por ejemplo, una familia feliz- y una forma de vida que le gusta... es poco probable que quiera complicarse su existencia en un movimiento tan exigente como el nuestro, que nos obliga a hacer sacrificios para practicar la caridad.
OPINANTE- Pero si yo estoy convencido de la bondad de vuestro ideal...
JOSE- Difícilmente una persona se convence solo con argumentos. No es realista, y nuestro ideología pretende serlo. Por supuesto, puede suceder que alguien diga: yo tengo una buena posición social, una buena vida personal... y sin embargo mi creencia en la bondad de llevar una vida de altruismo, benevolencia y caridad me hacen renunciar a todo eso... Es posible, por supuesto, es posible. Pero no me parece probable. Nosotros no vamos a caer en la equivocación de muchas ideologías de mejora social, de tipo político, en la que se pretendía que las creencias ideológicas nacen del puro razonamiento en el sentido de buscar la verdad. Qué casualidad que los principales dirigentes marxistas eran judíos. ¿Qué tenía que ver el judaísmo con la búsqueda de la verdad y la justicia social? Lo que pasaba es que, siendo judíos, se sentían discriminados para alcanzar el éxito en el mundo convencional... por eso desarrollaban una actividad para derribar el mundo que los rechazaba. Un factor más.
OPINANTE- ¿Entre ustedes hay judíos?
JOSE- Afortunadamente, en esta época no hay ya apenas discriminación contra los judíos. Pero hay muchas formas de inadaptación social. Por ejemplo, los homosexuales. Los pobres... Los fracasados, en general.
OPINANTE- Su movimiento es especialmente atractivo para los fracasados...
JOSE- Un movimiento basado en la benevolencia... Las personas débiles, fracasadas... no suelen ser tratadas con benevolencia. Muchos vienen a nosotros para ser tratados con benevolencia en una comunidad que practica la caridad, la humildad y la amabilidad.
PEPE- Yo mismo. Siempre he sido un pobre tío, un desgraciado.
OPINANTE- ¿Está usted de acuerdo con lo que dice su amigo?
JOSE- Mi vida no ha sido mucho mejor. Un poco sí... ¡era funcionario y tenía una vivienda en propiedad! Pero Pepe ha llevado una vida de precariedad, soledad y rechazo social.
PEPE- Lo de dormir en la calle, para mí es poco sacrificio...
OPINANTE- Porque tienes la amistad de tu compinche...
PEPE- Valoro en mucho su amistad: es afectuoso, amable... Y cuando compartíamos un piso con otros siete u ocho... todos eran igual. Para alguien como yo, eso es suficiente.
OPINANTE- Pero eso te obliga a ser tú también como ellos...
PEPE- Nunca he sido una persona especialmente incómoda, aunque con ellos he aprendido a mejorar el carácter...
JOSE- Somos la comunidad para la mejora de la conducta. Siempre estamos mejorando. Entre todos nos ayudamos a mejorar.
OPINANTE- Pero uno puede hacer caridad sin necesidad de mejorar su comportamiento con los demás. Sin necesidad de ser amable, humilde, benevolente...
JOSE- Claro que puede. Pero cuenta con pocos incentivos para ello.
OPINANTE- El mero deseo de obrar de forma altruista...
JOSE- Por desgracia, no había suficientes personas de estilo de vida convencional dispuestos a hacer caridad. En cambio, dentro de nuestra comunidad, todos lo hacemos.
OPINANTE- También es posible ser amables y tal, y no hacer caridad...
JOSE- En teoría, sí... Pero tampoco sucede. Cuando uno entra en esto de ser benévolo, humilde, caritativo... al final no hay forma de compartimentarlo. Es un rol que se interioriza, de forma que el comportamiento privado y la actividad social quedan... vinculados...
PEPE- Esto se inventó precisamente para incentivar la práctica de la caridad.
JOSE- Así es. En principio, lo único que les importaba era mandar mucho dinero a caridad. Pero no había suficientes donantes. A alguien se le ocurrió que si se vinculaba la práctica del altruismo con un estilo de vida benevolente... igual esta práctica altruista se volvía más atractiva. Y está funcionando. A ver hasta qué punto funciona.
OPINANTE- ¿Hasta qué punto?
PEPE- Mientras más gente adopte nuestro estilo de vida, más dinero reuniremos para caridad. Si fuéramos tantos como... los eclesiásticos católicos...
JOSE- Esos son un millón de personas... Si fuéramos un millón...
OPINANTE- Todo muy materialista...
JOSE- La caridad, la humildad, el amor mutuo... todo eso es materialista... porque se constituye con actos materiales de comportamiento.
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